20060115223427-cristal.jpg

              Tras varios días amenazando lluvia, con un cielo cubierto de nubes, hoy la llegada del atardecer llegó acompañada del repiqueteo de la lluvia sobre los cristales. Un agua anhelante, machacona que tamborileaba el cristal con una melodía heterogénea. La tierra seca abrió sus fauces para tragarla a chorros. No lejos las olas rompían en la arena ya negra y sonreían la llegada de sus dulces hermanas.