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Siguiendo la invitación doble de Candela y Tana, paso a citar mis cinco extraños hábitos, que tanto se están leyendo ahora por los blogs:

1)      Desde los trece años, escribo siempre con bolígrafo negro y no utilizo nunca el azul. Incluso cuando dibujo me gusta sombrear con bolígrafo de ese color.

2)      Cuando me siento en cualquier fila, procuro siempre hacerlo en el pasillo. Eso es reminiscencias de sentarme en los autobuses, donde al no entrarme las piernas con el asiento de delante debo sacarlas siempre hacia el pasillo.

3)      Hay telas cuyo tacto se me hace insoportable como la de los impermeables y el raso. En una ocasión en que me acosté sobre unas sábanas de raso, me tuve que levantar a los cinco minutos para cambiar las sábanas ante la imposibilidad de pegar ojo.

4)      Nunca salgo de casa sin las gafas de cerca en el bolsillo, me agobia mucho el pensar que me pueda encontrar con cualquier letra y la vea turbia siendo incapaz de leerla, y tampoco sin el bolígrafo.

5)      No suelo usar peine y no porque esté calvo, sino porque en cuanto el pelo me roza las orejas voy corriendo a pelarme.

No invito a nadie, porque creo que ya hay poca gente que no lo haya posteado, de todas formas si alguien quiere animarse a ello ya sabe.