El frío de la mañana hizo que se sacudiera entera. Y un ligero temblor le hizo estremecerse. Llegó a pensar si es que no había nacido demasiado pronto, cuando una gota de nieve, derretida, resbaló por sus pétalos como una lágrima y mecida por el aire,  cayó sobre el suelo, alegrando a una minúscula semilla que estaba brotando.