La Junta de Andalucía últimamente está un tanto dadivosa como si le sobrara el dinero gastándolo en cosas un tanto "sui generis". En primer lugar van a dar, me parece que eran doscientos euros, a aquellos estudiantes de ciclos formativos que estudien cosas que no son habituales de su sexo. Por ejemplo una que estudie mecánica del automóvil o uno que estudie peluquería. La mitad se la dan al matricularse y la otra mitad cuando termine. Esto me parece algo absurdo, ¿qué se pretenderá con ello? ¿Tal vez que uno que fuera para mecánico con el señuelo de los doscientos euros se dedique a teñir cabelleras el resto de su vida? Me parece que hay maneras más prácticas de gastar el dinero y más bien se debería incentivar el aprovechamiento académico cualquiera que fuera el sexo del estudiante o la materia que estudiara.

           Otra de las ideas geniales es regalarle a todos los recién nacidos un maletin con un cd y un libro, como modo de incentivar a la lectura. ¿De quién? ¿Del recién nacido? Cuando este aprenda a leer cualquiera sabe donde está el dichoso libro. Me imagino al padre metiéndole prisas al niño para que aprenda a leer cuanto antes y se lo pueda leer, temiendo una inspección de la junta que le pida la devolución del maletín por no haberlo aprovechado convenientemente. ¿No habrá otras maneras más lógicas de motivar el acercamiento al libro?

           Da la impresión de que hay una mente genial que se dedica a pensar en cómo invertir el dinero, independientemente de su eficacia y mirando sólo la propaganda de los hechos. Cómo decía aquel: ¡qué hablen de mí aunque sea mal!