Estamos en una etapa en que se no pide comprensión ante las actitudes de los otros por cuestión de las edades. En el caso de nuestros hijos, cuando de bebés no nos dejan dormir o de adolescentes no compartimos muchas de esas extrañas actitudes, nos dicen: “Es normal, están en la edad”.En el caso de nuestros progenitores, cuando alguno toma actitudes difíciles de catalogar, nos dicen: “Es normal, es la edad”.
     

     Y, digo yo, a nosotros y a nuestra edad…¿quién nos comprende?