20061021233041-puestasol.jpg

         Durante la ceremonia de entrega de los premios Príncipes de Asturias, el novelista norteamericano Paul Auster indicó que el valor del arte en cualquiera de sus expresiones diversas reside en su "inutilidad".

         "El arte es inútil, al menos comparado con, digamos, el trabajo de un fontanero, un médico o un maquinista, pero ¿qué tiene de malo la inutilidad?¿Acaso la falta de sentido práctico supone que los libros, los cuadros y los cuartetos de cuerda son una pura y simple pérdida de tiempo?", afiirmó Auster durante su discurso.

           Me parece original ese valor que le da el escritor a la inutilidad y esa proyección de esa palabra a un aspecto tan lejano del, habitual, peyorativo. Cierto es que el arte en sí no tiene un valor inmediato, sino que éste surge de despertar, en las personas a las que llega, su sensibilidad y una serie de emociones que es la que le van a dar su peculiar riqueza. Una hermosa inutilidad pero que enriquece al que desarrolla una obra de arte y al que la disfruta. Valor intrínseco que va perdiendo cuando el arte se mercantiliza y pierde esa inicial simpleza para convertirse en una mercadería que funciona a base de dinero.

           Por similitud ampliaría el valor de la inutilidad a otros conceptos de la vida y abogaría por recuperar esas cosas inútiles que hacen la vida, no sé si más fácil, pero estoy seguro que mucho mejor. Me refiero a:

- respirar el aroma de una flor

-esbozar una sonrisa cuando saludamos a alguien

-escuchar el trino de los pájaros

-contemplar las olas rompiendo contra las rocas

-paladear un café

-acariciar el lomo de un libro

-sentarnos frente a una puesta de sol

-pasear por el interior de una catedral silenciosa

-hacer pajaritas de papel

-....

       Seguro que hay muchas más.¡Qué de cosas! Tan "inútiles" como maravillosas. Seguro que se os ocurren muchas más. Tenemos que estar atentos a ella, para que no se nos escapen y pasen de largo, porque son las que ayudan a conseguir que un día sea distinto al otro y se pueda transformar en inolvidable.