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        Es curioso como los olores y la música hacen de detonante de nuestros recuerdos y evocaciones. El otro día conduciendo en el coche escuchaba uno de esos discos que tienen una mezcla de música de todo tipo cuando sonó la música de Neil Diamond en Juan Salvador Gaviota, de pronto aquellos sones me trasportaron a otro tiempo ya lejano en que: 

-Escuchando a Juan Salvador Gaviota éramos capaces de volar, como el protagonista, más allá de las nubes e, incluso, sin alas. 

- Teníamos un solo canal de televisión y la preocupación era que tras la carta de ajuste se pudiera ver esa tarde sin interferencias ni neblina, eso si no teníamos que ir a casa del vecino a verla. 

-Un walkman era una de los grandes avances tecnológicos para escuchar cómodamente música por la calle. 

-Nuestros padres eran más fuerte que Superman y nuestras madres más guapas que la miss Universo. 

-Un estuche de lápices de veinticuatro colores era un buen regalo de cumpleaños.

 -El dueño de la pelota de trapo con la que jugábamos los partidos de fútbol era un tipo envidiado. 

-Un profesor revolucionó el colegio, no había que llamarle de Don. 

-La primera calculadora no la usábamos hasta poco antes de ir a la Universidad. 

-El tula, el escondite y el mangüiti eran juegos muchos más conocidos que lo pueden ser hoy Tom Raider o Animal Crossing. En vez del Brain Training, manteníamos nuestra habilidad numérico-lingüística con aquellos cuadernos verdes de Rubio.

-Cuando jugando gritábamos como el capitán Trueno; "Santiago y cierra España", nos creíamos, sin duda, los más geniales del universo.

-En la playa había un cartel que ponía "Prohibido desvestirse en esta zona" y como el policía municipal te pillara haciéndolo (desvestirse significaba quitarse el pantalón teniendo debajo el bañador) te caía una multa de diez pesetas.

-En que cantábamos  a voz en grito con Labordeta aquello de que "habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad", teníamos ilusión y esperanza en conseguirla...

¡qué ingenuos éramos en aquellos ya lejanos tiempos!