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         Estoy convencido de que la vida de cualquiera puede resultar apasionante desde un punto de vista literario, si sabemos captar y resaltar aquellos aspectos que desde la cotidianeidad pueden resultar atractivos. Los hilos aparentemente grises de una existencia trenzado por un hábil escritor pueden despertar el interés del lector.

         En el caso de esta biografía del general Rojo, no se puede decir que su vida sea precisamente anodina y el autor es su propio nieto, Jose Andrés Rojo que ha escrito una interesante biografía por el que ha recibido el XVIII premio Comillas de biografía, autobiografía y memorias. Nos presenta su vida desde el  ingreso en la Academia de Infantería en 1911, sus destinos y sobre todo, la parte más pormenorizada es su actuación, ya como general durante la Guerra Civil. Al contrario de mucho de sus compañeros, permaneció fiel a la República donde llega a convertirse en el máximo jefe militar de las tropas republicanas.

          Sus páginas nos acercan a la guerra civil y nos permite profundizar en el conocimiento de la, aún, aquella desconocida historia: Toledo, Belchite, Teruel, la batalla del Ebro....todo ello va pasando por estas páginas. Una guerra que tras perderla la República obligó al general Rojo y a su familia a exiliarse.

           Primero unos meses en Francia, para ir luego una temporada a Buenos Aires y varios años a Bolivia, un país por el desarrolló mucho cariño y en el que desempeñó el puesto de profesor en el más alto centro de instrucción militar del país. Pero quiso volver a España, sueño que pudo cumplir en marzo de 1957. A su vuelta le abrieron un expediente que se transformó en un Consejo de Guerra en que se le condenó a cadena perpetua. Meses después se le indultó aunque se le reducía a la "muerte civil". Murió en Madrid el 15 de junio de 1966.

           Vicente Rojo era un hombre ilustrado amante de la escritura, en que demuestra gran conocimiento de la milicia y de la historia. Muchos de sus escritos aparecen plasmados en el libro y nos acercan más a profundizar su figura, en uno de esos escritos tras su vuelta a España. "Cuando alguien me dice que soy un hombre de talento me dan ganas de patearlea. ¿Qué talento es el del hombre que llega a los 67 años sin tener un céntimo para subsistir y ha de vivir del trabajo de su hija soltera, después de haber mandado un Ejército de un millón de hombres, de haber ganado la batalla más notable de la guerra y dignificado un conflicto vergonzoso...?"

           Cuando se termina de leer este libro es imposible el no sentir simpatía por la figura de este hombre íntegro y cabal, que durante toda su vida fue fiel a sus principios.