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         Otro libro de este escritor húngaro, gran maestro del detalle y del lenguaje, y que no decepciona. Me llama la atención, como una novela desprovista de cambios de escenas y aventuras, puede atrapar, de esta manera, la atención del lector.

          Toda ella se desarrolla en un pequeño castillo junto a los Cárpatos, donde un anciano general invita a cenar, cuarenta y un años después de haber desaparecido, a Konrad, el que fuera amigo inseparable de su juventud. Aquella velada en la que se mezclan sentimientos, con recuerdos y dudas, son las que irán desarrollándose de manera hábil, al calor del fuego de la chimenea, a través de las letras de este libro.

          Dos fragmentos que me han gustado especialmente:

           "Las personas que entregan su alma y su destino a la soledad no tienen fe. Sólo esperan. Esperan el día o la hora en que puedan dilucidar todo lo que les ha conducido a la soledad con las personas que son responsables de ello. Un hombre así se prepara para ese momento durante diez años, durante cuarenta, cuarenta y uno, para ser exactos, como los héroes de un duelo se preparan para el desafío. Dejan todo ordenado en su vida, para no tener deudas con nadie, en caso de que los maten en el duelo. Se entrenan cada día, como si fueran profesionales. Pero ¿con qué se puede entrenar un hombre solitario? Con sus propios recuerdos, para que la soledad y el tiempo transcurrido no le permitan perdonar nada en su alma ni en su corazón."

             "Porque siempre amamos y buscamos a la persona diferente, en todas las situaciones y en todas las variantes de la vida...¿lo sabes? El secreto y el regalo mayores de la vida es cuando se encuentran dos personas "semejantes". Esto ocurre raras veces, como si la naturaleza impidiese tal armonía mediante todas sus fuerzas y tretas, quizás porque para la creación del mundo y la renovación de la vida es necesaria la tensión que se forman entre las personas que no cesan de buscarse, pero que tienen intenciones contrarias y distintos ritmos vitales. Ya sabes, como la corriente alterna...lo mires por donde lo mires, el intercambio de fuerzas positivas y negativas. ¡Cuánta desesperanza, cuánta esperanza ciega se esconde detrás de tales diferencias".

               La forma de escribir además de atractiva hace que muchas veces me haya detenido para reflexionar sobre las múltiples ideas que trasmite en su profundidad. Un tratado que en sus páginas nos habla de la amistad, la fidelidad, las diferencias sociales...Es uno de esos libros que al terminar de leer, pienso que a mí me gustaría escribir algo asi.