20091204133522-asesinato300-1.jpg

            Un hombre aparece asesinado en el cobertizo de su jardín. El suegro confiesa ser el asesino, para liberar a su hija del maltrato al que la sometía su marido. Se encargará de la investigación la juez Mariana de Marco, es la cuarta entrega de éste personaje. El narrador acompaña a la juez, una mujer cuarentona, divorciada y con un punto de atracción por los hombres que tienen un punto canalla. Seguimos su vida en una reconocible ciudad del norte de España y participamos de sus dudas sobre el punto de la vida en el que se encuentra y sobre un caso que aparentemente es muy sencillo, pero que su tenacidad le revelará que es mucho más intrincado y complejo de lo que parecía en un principio.

           

Primer libro que leo de este autor y aunque su lectura no me ha apasionado, me ha parecido distraído y agradable para pasar el rato. En algunos momentos la intriga engancha y empuja a no parar de leerlo.