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        Es imposible a todo aquel que disfrutó con “Contra el viento del norte”, no quedar atrapado por su continuación en este libro. El primer libro nos dejó con la miel en los labios, sobre si Emi y Leo terminarían teniendo un encuentro real, tras aquella intensa relación que, empezada por una casualidad del destino, desarrollaron simplemente a través de sus mutuas letras.

      Este libro está escrito de la misma original manera que el anterior, emails, sólo y exclusivamente, nada de narradores o monólogos. Sólo se intercambian correos electrónicos. El lenguaje es ágil y fresco y no se echa de menos otro tipo de narración, ya que mediante este intercambio de opiniones el autor nos va reflejando muy bien la  evolución, cargada de dudas, incertidumbres y contradicciones, de los protagonistas. No es difícil imaginarse situaciones muy parecidas en este siglo XXI, porque sólo cambia la forma de expresarse, pero  en el fondo trata de un tema universal de una relación amorosa, más o menos peculiar entre un hombre y una mujer.

“Pienso en ti cuando me place, siempre que me dé la gana y como me dé la gana. Nada me lo impide, nadie me detiene. ¿Sabes el alivio que es eso? Nuestro encuentro de ayer fue para mí como un salto cuántico. Logré verte como si existieras sólo para mí, como si hubieses creado sólo para mí..."

En cuanto al título: “Sí, aquí cuentan la historia de la indómita séptima ola. Las primeras seis son previsibles y equilibradas. Se condicionan unas a otras, se basan unas en otras, no deparan sorpresas. Mantienen la continuidad. Seis intentos, por más diferentes que parezcan vistos de lejos, seis intentos…y siempre el mismo destino.

Pero ¡cuidado con la séptima ola! La séptima es imprevisible.”