20110820200545-el-tiempo-entre-costuras.jpg

Nos narra la historia de una joven modista de Madrid, Sira Quiroga, que pocos meses antes del alzamiento, abandona el novio con el que se iba a casar y su ciudad siguiendo hasta Tánger a un hombre del que se enamora.  Al cabo de un tiempo, éste la abandona y ella se traslada a Tetuán, donde se encuentra sola y sin dinero.  A través de algunas amistades y tras algunos trapicheos en los que se mete logra montar un taller de costura, donde en poco tiempo adquirirá  merecida fama. La guerra estalla y distintos personajes históricos se introducen entre las páginas.  Sira, a través de un amigo británico, consigue sacar de Madrid en plena guerra a su madre que vendrá a ayudarle en su taller. Poco a poco, irá madurando y apareciendo en ella la mujer resolutiva y valiente, que unos años antes no pudo imaginar. Acabada la guerra se trasladará a Madrid, donde seguirá con su costura y otro tipo de actividades, sin duda mucho más peligrosas.

Primera novela de la manchega María Dueñas, que ha resultado todo un éxito editorial. Narrada en primera persona, vamos asistiendo a esa evolución paulatina de la protagonista. En algún momento me ha parecido flojear la narración, quizás en esa parte en que la protagonista habla de “oídas”, pero luego se recupera un tono, que en algunos momentos arrastra  con la intriga que nos crea.  No me ha decepcionado las expectativas que tenía creada con su lectura.

“Me devolvió la sonrisa y un pellizco en la mejilla, cargados los dos de afecto y de una sabiduría tan vieja  como los tiempos. Ambas intuíamos que a partir de entonces todo sería distinto. Nos seguiríamos viendo, sí, pero sólo de cuando en cuando y discretamente. Íbamos a dejar de compartir techo, ya no presenciaríamos juntas las broncas, sobre el mantel; no recogeríamos la mesa al terminar de cenar, ni hablaríamos con susurros en la oscuridad de mi mísera habitación. Nuestros caminos estaban a punto de separarse, cierto. Pero los dos sabíamos que, hasta el fin de los días, nos uniría algo de lo que jamás nadie iba a oírnos hablar.”