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      Este título de Jesús Sánchez Adalid hace referencia al nombre de la corte pública del sultán dirigida por el gran Visir en la ciudad de Constantinopla, capital del imperio otomano. Recibe este nombre por la puerta de entrada a las dependencias del Gran Visir cercana al palacio de Topkapi donde el sultán oficiaba la ceremonia de bienvenida a los embajadores extranjeros.

          Nos narra el cautiverio de Luis María Monroy, soldado de los tercios de Felipe II, tras ser apresado por los turcos en la isla de Gelves. Sus dotes como músico lo benefician al ser, por ello, elegido como esclavo del gobernador de Susa, lo que le permite un destino más beneficioso que otros compañeros. En Constantinopla, a pesar de estar preso, inicia una gran aventura, donde habrá amores e intrigas, llegando a formar parte de un grupo que espía a favor del rey Felipe II y consiguiendo, con gran habilidad, instalarse cerca de los grandes personajes de la corte del Sultán Solimán.

Aunque me gusta la novela histórica y ésta me la he leído de manera rápida, no me ha gustado demasiado. Escrita en forma de monólogo, no he logrado empatizar con el personaje. Es como si pasara de puntillas por lo que escribe y no llega ni siquiera a impresionar en los muchos malos ratos, como en las torturas, que sufre. 

Termina con una nota histórica que aclara alguno de los muchos apuntes y reseñas históricas en las que se ha basado el autor para escribir esta novela.