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        Un interesante ejercicio de metalitura el que nos propone en este libro escrito por el autor norteamericano Austin Wright (1922-2003).  Susan está casada con su segundo marido, un médico llamado Arnold y recibe el ejemplar de una novela que le envía su primer marido Edward de quien no sabe desde hace quince años y de quien siempre pensó que su afición a la escritura no lo llevaría a ningún lado. Arnold se va a un congreso y durante tres noches, aprovechando su soledad, se dedica a sumergirse en las páginas de esa novela.

      Narra la historia de un profesor de matemáticas, Tony Hastings, que va de vacaciones con su mujer y su hija  y se tropieza en la carretera con tres hombres, que secuestran a las dos y que provocarán un cambio radical en la apacible vida del docente. Susan se sorprende por la trama de la novela que va atrapándola poco a poco, nota como la historia de estos personajes le va removiendo los cimientos poco firmes de la vida que sostiene en la actualidad.

            La novela “interna” es de las que atrapa, está teñida de suspense y su prosa avanza de manera firme y sin fisuras y, en determinados momentos, no parece que estemos leyendo una novela dentro de otra novela. El argumento externo, el relato de Susan, bien trabajado al principio promete de tal manera a lo largo de la historia que termina por decepcionar al final. A pesar de ello una novela que vale la pena leer.

“Piensa: si la escritura es la adaptación del pensamiento al lenguaje, todo el mundo escribe. Distingue: las palabras que se dispone a pronunciar son habla, no escritura. Las palabras que no están destinadas a pronunciarse son ensoñación. Si Susan es una escritora, lo es a causa de otras palabras, que no son ni habla ni ensueño: palabras como estas de ahora: su costumbre de generalizar. Su modo de fabricar reglas y leyes y descripciones de las cosas. Lo hace constantemente, envolviendo sus pensamientos en palabras almacenadas para uso ulterior. Hace otra generalización: es guardar palabras para emplearlas después lo que constituye la escritura.”