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Este es el libro que nos ha tocado leer en el mes de junio. El autor es Emmanuel Carrère, escritor, guionista y realizador francés, nacido en París en 1957. 

El 9 de enero de 1993 un médico, Jean-Claude Romand, asesina a su esposa,sus hijos y a sus padres e intentó suicidarse prendiendo fuego a su casa. Así comienza una macabra historia, pero que es un hecho totalmente real, sobre el que el escritor ha ido investigando y hablando con sus protagonistas, y que ha dado como resultado este relato.

En la investigación posterior en que se va conociendo la historia del protagonista se cumple eso de que la realidad supera a la ficción. Jean-Claude, contra todo lo que el mundo creía, no era médico. Toda su vida se cimentaba en una gran mentira que había ido desarrollando, increíblemente, durante veinte años. Nunca terminó aquella carrera, ni trabajaba donde decía. Una vida que tenía poco de real, pero de la que ni sus amigos ni familiares tuvieron nunca ninguna duda. Un personaje peculiar para poder vivir una historia así, en medio de un secreto que nunca reveló a nadie, pero un día este secreto estuvo a punto de estallarle entre los dedos.

Es una historia que además se ha llevado a la música por el grupo musical Morgan que tiene una canción dedicada a este caso y al cine, hay una película francesa con el mismo título y protagonizada por Daniel Auteil.

"Donc, a souligné la présidente, vous ne pensiez pas seulement à vous suicider. Vous viviez avec votre épouse et vos enfants en pensant que vous allez le tuer.

-Cette idée est apparue...mais elle était aussitôt masquée pas d’autres faux projets, d’autre fausses idées. C’était comme si elle n’existait pas... Je faisais comme si...Je nie disais que je faisais autre chose, que c´était pour une autre raison, et en même temps j’achetais les balles qui allaient traverser le coeur de mes enfants...".

(Pues, subrayó la presidenta, usted no sólo pensaba en suicidarse. Vivía con su esposa y sus hijos pensando en matarlos.

-Esta idea apareció...pero enseguida se enmascaró con otros falsos proyectos, con otras falsas ideas. Era como si no existiera... Yo la negaba como si hiciera otra cosa, que era por otra razón, y al mismo tiempo compraba las balas que iban a atravesar el corazón de mis hijos...).