España está viviendo una fiebre adolescente que ya parecía superada.  Los papeles vuelan, los militares largan y a los parlamentarios les pica el insulto en el escaño. Es como si de pronto hubiera vuelto la Transición a saldar asignaturas pendientes. Pero la gente ya está transida y exhausta. Ahora lo único que desea es estar desmemoriada.

(Carmen Rigalt en El Mundo)