Suele decir una amiga mía que todo tiene una explicación, en la mayoría de los casos tiene razón, pero hay cosas que afortunadamente se escapan del enconsertamiento ajustado de las razones o las circunstancias. Me venía esta idea a la cabeza ante un cúmulo de cosas que me sucedieron ayer y hoy:

-Abotorgamiento excesivo de cabeza.

-Más cansancio de lo habitual durante todo el día.

-Crispación y tensión especial por mi parte y de los que me rodeaban.

-Alergia especialmente acentuada.

-Mucha carga eléctrica en el ambiente.

-Variedad de insectos de todos los colores y estilos.

-Sensación de que el esfuerzo que hago en mi trabajo hace las cosas avanzar...hacia detrás.

-Hipersensibilidad ambiental.

 

         Tantas cosas a la vez y simultáneamente no podían ser normales. ¿Se acercará una nueva glaciación? ¿Estaremos ante un cambio de civilización? En estas cavilaciones andaba yo al salir del trabajo cuando al llegar a la calle lo comprendí todo: ¡había saltado el viento de levante!