¡Qué jartura de vida! Me paso el día trabajando, limpiando de casa en casa, o mejor dicho recogiendo la mierda a las señoras. Señoras se dicen ellas aunque sean más torponas que una, lo único es que han tenido más suerte en la via y no les ha tocao un cabrón como el que me tocó a mí. En realiá era lo único que hacía tocarme, aparte de emborracharse, hasta que lo mandé a tomar por culo y anda ahora dándole la tabarra a su madre que, antes, tanto defendía lo güeno que era su hijo. El juez, mu chulo él, que me pague todos los meses 650 €, pero ¿de donde va a sacarlo ese infelí? Y menos má que me han dao la beca pa que puea comé en er comedó. Cuando a las seis de la tarde recojo al niño para llegar a casa ya no me puedo casi tener en pie, la peste a lejía tumba a las moscas y tengo tós los güesos doloríos. Despué pendiente de la tarea, aunque al angelito no hay que desirle ná, en cuanto se toma er boyicao de la merienda se pone a hacerla y dándome mieo de que me pregunte cualquier cosa, pos ya sabe el mu joío con sólo doce años más que yo y que los ratones coloraos. Cuando termino de recoger la cena intento leé un rato las revistas viejas que me da mi vecina, pero no paso de la tercera foto. Y al día siguiente yastá el puñetero despertadó pitando a las 6 de la mañana. Levantá al niño, darle al desayuno y acompañarle a la puerta del cole. Este es el peó momento der día. Tener que dejarlo sólo en la puerta del colegio, porque entro a trabajá poco despué de los ocho ¿y que pueo hacé? Le doy un beso de despedía sin mirarle a los ojos y cuando me alejo, sin mirar atrás, pueo sentí su mirá que se me clava en la espalda como do puñalá. ¡Qué jartura de vida! 

                Adiós mamá…No entiendo porque se tiene que ir tan temprano a trabajar. Y me tengo que quedar aquí sentado junto a la puerta del colegio. Las madres de mis amigos no trabajan, por qué tengo que ser yo el más raro de todos. Si, además, papá cuando lo veo me dice que el da el dinero de sobra a mamá para mantenernos. Se podía quedar mamá en casa y traerme más tarde como a todo el mundo y luego irse con las otras madres a tomar el cafelito. Todas me dicen ¿y tu madre que hace tiempo que no la vemos? Al menos hoy no llueve, que cuando pasa eso no me puedo sentar y tengo que esperar todo el tiempo de pie pegado a la puerta para no mojarme mucho. Uy, ya parece que va a amanecer y se empieza a ver un poco más. Me voy a poner a estudiar Sociales que hoy hay examen. Ya pasa, por aquí delante, como todos los días el tipo ese alto de la cartera. ¡Uff, qué sueño! 

               El tipo alto de la cartera soy yo..y él me ve a mí pero yo también lo veo todos los días sentado ante la puerta cerrada de su colegio.