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     Es la primera novela de Kate Morton, que se ha hecho famosa porteriormente por “El jardín olvidado”.  Nos presenta a Grace Bradley una anciana de noventa y ocho años que en 1999 es visitada por una directora de cine, que quiere rodar una película sobre La Casa de Riverton  y los acontecimientos que allí sucedieron que culminaron en 1924, durante una fiesta de la alta sociedad, con la muerte de un poeta delante de dos hermanas.

     Grace, a partir de la visita de esta directora de cine, remueve sus antiguos recuerdos y nos va narrando la historia en primera persona como, siendo muy joven, entró de doncella en dicha casa. Primero muy despistada para, con  los años tener una especial relación con una de la hija de las dueñas Emmeline. Por sus páginas pasa un exacto retrato de la nobleza inglesa del primer cuarto de siglo, retratando esas imágenes que nos evocan a muchas películas.  Aparecen esos dos mundos, tan diferentes a pesar de estar tan interrelacionados, la nobleza y la servidumbre. Y vemos como la primera guerra mundial influye en todo aquello.

      Esta novela me ha gustado menos que la de “El jardín olvidado”.  He echado de menos algo más de “acción” y en algunos momentos me ha despertado expectativas de algo interesante que luego va a pasar y que después no me resultó tan interesante.         

“Sus celos me habían impactado. Ella envidiaba mi lugar en esa gran casa. Estaba claro que le había tenido cariño a Penélope, la madre de las chicas, porque ¿qué otra cosa podía explicar su reacción cuando mencioné que el señor Frederick volvería a casarse? Y verme en la posición que ella alguna vez tuvo le recordaba que se había visto obligada a abandonarla. ¿Realmente no había tenido otra alternativa? Hannah había dicho que lady Violet había admitido antes madres con hijos. Por otra parte, si a mi madre le molestaba que yo hubiera ocupado su lugar, ¿por qué había insistido tanto en que ingresara en el servicio de Riverton?”