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El búcaro de barro

Libros que leí

Crímenes contados

Crímenes contados

       Una antología de relatos negros que hará pasar un rato agradable a los amantes del género. Trece autores son los que escriben sus historias en este volumen.Todos tienen ese común denominador de un crimen a resolver, con esa dificultad añadida de concentrar en pocas páginas una intriga que interese, cosa que no todos consiguen. La ventaja que le veo es que al no tener mucha extensión pueden aprovecharse para leer entera cada historia, sin tener que dejarla para el día siguiente. Por ese mismo motivo, el no ser demasiado largos, no nos "acompañan" durante un cierto tiempo en nuestra cotidianeidad, como hacen algunas novelas. Algunos de ellos, nada más leer el título del siguiente parecen difuminarse totalmente en el aire. La recopilación la ha realizado Fernando Martínez Laínez y como en toda antología encontramos relatos muy distintos en estilo y calidad.

El cuento número trece

El cuento número trece

        Este libro es la ópera prima de la escritora inglesa Diane Setterfield. El argumento gira en torno a su protagonista, Margaret Lea, que hace, a la vez de narradora.  Margaret vive en el  hogar paterno, trabajando en la librería de libros antiguos de la que es propietario su padre. Un día recibe una extraña carta por la que la famosa y anciana escritora Vida Winter, cuya vida siempre ha sido desconocida por sus lectores, le solicita que vaya a verla a su apartada casa donde quiere que ella escriba su biografía que por primera vez va a revelar.  Al principio duda pero luego accede a quedarse en aquella casa, donde va a vivir durante meses, y a dejarse atrapar por la narración, cada vez más intrigante, que le hace Vida Winter.

         Da gusto leerlo por lo bien escrito que está. Una novela que rebosa metaliteratura, por un lado tenemos la antigua narración de la anciana y por otro la narración que nos va haciendo Margaret, de como se siente y de lo que escribe. Una historia que si en principio parece que podría ser como la de cualquier familia, nos va atrapando entre sus palabras y nos anima a no dejar la lectura. La escritora no quiere al final dejar cabos sueltos y los deja bien atados en sus últimos capítulos.

Entre visillos

Entre visillos

            Una deliciosa novela, con tintes autobiográfico en la que Carmen Martín Gaite nos sumerge en la vida cotidiana de un grupo de chicos y chicas jóvenes y que le sirvió para conseguir el Premio Nadal en 1957. Nos retrata una sociedad que aunque hoy parecemos atisbar con la lejanía del blanco y negro, no nos resulta tan lejana porque algunos de esos ramalazos nos han llegado oralmente o incluso insertados en nuestros más lejanos recuerdos.            

              En la contraportada nos indica que narra la vida en una ciudad de provincias, pero para quien ha disfrutado la cotidianeidad de Salamanca, no le es difícil reconocer, aunque nunca se nombre, a esa ciudad con esas leves pinceladas que da a lo largo de sus líneas: las ferias en Septiembre, la Plaza Mayor, el puente viejo, el instituto que se adivina situado en el paseo del Rollo, la iglesia de Sancti Spiritu… Por lo que el andar por sus páginas se convierte, de mano de sus protagonistas, en un grato paseo por aquellos rincones salmantinos que sirven de decorado a esta sociedad cerrada, que nos presenta, de los años cincuenta. Dos edificios de la ciudad aparecen retratados especialmente el Gran Hotel y el Casino donde se desarrollan parte de las historias que cuenta. La autora sustenta su novela en tres narradores: dos en forma de diario y un narrador omnisciente. En esta agonía cotidiana es difícil encontrar párrafos luminosos por eso destaco este que escribe en su diario Pablo, que está recién llegado allí: “Una tarde, poco antes de empezar el curso, hizo un sol hermoso y me fui de paseo al río. Había comido dos bocadillos en una taberna del arrabal y bebido casi un litro de vino buenísimo. Estaba alegre sin saber el motivo. Veía los colores de las cosas con un brillo tan intenso que me daba pena pensar que se apagarían. La ciudad me pareció muy hermosa y excitante en su paz, hecha de trozos de todas las ciudades hermosas que había conocido”.            

            La autora se dedica especialmente a tratar el mundo de las mujeres. Un mundo que se mueve en un ambiente asfixiante y aburrido donde las perspectivas de futuro se reducen a encontrar un novio :”las chicas sin novio andaban revueltas a cada principio de temporada, pendientes de los chicos conocidos que preparaban oposiciones de Notarías”.

             Es difícil el integrarse en una sociedad así cuando se llega de fuera: “Si usted no vive aquí-dijo-no puede entender ciertas cosas”. “Si se ha portado mal conmigo, la culpa la has tenido tú por darle tanta confianza: ya sabes de todos los años como son los de fuera”. En aquel contexto la terminación del verano era el fin de un período de ilusiones que ayudaban a salir del tedio habitual : “Ahora ya estaban de cara al invierno interminable. Tardes enteras yendo al corte y a clase de inglés, esperando sentada a la camilla a que Manolo viniera de la finca y se lo dijeran sus amigas, o que alguna vez la llamara por teléfono”.            

               Una novela agradable de leer y para disfrutar un buen rato.                     

El cuarto de atrás

El cuarto de atrás

            Esta novela escrita por Carmen Martín Gaite plantea un argumento original. Las reflexiones de la autora en la noche se ven interrumpidas por la llamada de un hombre a la puerta de su casa. Entra en ella y se sienta en la habitación. Entonces, empieza un diálogo de carácter intimista que nos va intrigando en dónde desembocará. Ese diálogo, con ese extraño personaje que desconocemos de quien se trata, es una excusa para la autora para recordar cosas, personas y situaciones vividas. Evocaciones de recuerdos ricas y pormenorizadas en detalles que nos atrapan la atención y que se sigue de forma interesada esperando un desenlace que resulta inesperado. Toda la acción se desarrolla dentro de aquel piso en esa noche. Al cuarto de atrás se refiere a lo largo de la novela continuamente, es un recuerdo infantil, de un cuarto en el que ella jugaba y, que en esos recuerdos tiene algo de mágico, estaba situado en la parte de atrás de la casa salmantina donde vivió su juventud, en la céntrica Plaza de los Bandos, donde hoy hay una estatua que recuerda a su escritora más ilustre.

          Y ya que estamos en Salamanca si queréis aprovechar para disfrutar un paseo por la ciudad pulsar aquí.

Brooklyn Follies

Brooklyn Follies

            Nathan después de haber sobrevivido a un cáncer y tras su divorcio decide instalarse en Brooklyn, donde pasó su infancia. Ahora que no necesita ganarse la vida decide escribir allí El libro de la locura de los hombres. El protagonista nos va narrando las cosas que le van pasando y sus encuentros primero con una simpática camarera en el bar que frecuenta y luego en una librería de segunda mano donde conoce al dueño un culto homosexual y donde trabaja su sobrino Tom con quien se reencuentra después de muchos años.

 

            Aquel pequeño universo, que probablemente se podría dar en cualquier lugar, empieza a poblarse de personajes, las vidas se entrecruzan y con ellas los sentimientos. El protagonista va descubriendo que ha llegado a este sitio, más que a morir, a vivir.

 

 La prosa de Paul Auster atrapa desde el principio y hace grata la lectura de esta novela.  Como ejemplo pongo de muestra un par de párrafos que me gustaron:

 

“Hora del almuerzo. Estamos los cuatro sentados a la mesa del comedor, comiendo fiambres, frutas y queso. Ahora que ha levantado la niebla, el sol entra a raudales por las ventanas abiertas, y los objetos de la habitación parecen más definidos, más vívidos, más llenos de color. Nuestro anfitrión desahoga sus penas con nosotros, pero yo me siento increíblemente feliz por estar donde estoy, dentro de mi propio cuerpo, mirando las cosas que hay sobre la mesa, notando cómo el aire entra y sale de mis pulmones, saboreando el simple hecho de estar vivo. Es una lástima que se acabe la vida, digo para mí, qué pena que no podamos vivir para siempre”.

 

“Las relaciones sexuales entre gente mayor pueden pasar por situaciones molestas o de cómica indolencia, pero también poseen una ternura que suele escapársele a los jóvenes. Pueden tenerse los pechos caídos, o la picha pendulota, pero la piel sigue siendo piel, y cuando alguien que te gusta te acaricia, te abraza o te besa en la boca, te sigues derritiendo de la misma manera que cuando creías que ibas a vivir eternamente. Joyce y yo no habíamos llegado al diciembre de nuestra vida, pero no cabía duda de que mayo quedaba bastante atrás. Lo que compartíamos era una tarde de últimos de octubre, uno de esos luminosos días de otoño con un vívido cielo azul, un aire fresco y tonificante, y un millón de hojas aún adheridas a los árboles: marrones en su mayor parte, pero todavía con suficientes tonos dorados, rojizos y amarillos para tener ganas de estar al aire libre lo más posible”.

Manual de literatura para caníbales

Manual de literatura para caníbales

               El autor desarrolla un ejercicio de metaliteratura, en el que usando como protagonista a los distintos miembros de la saga familiar de los Belinchón hace un acercamiento a personajes y movimientos literarios desde el Romanticismo en que aparece como contemporáneo el primero de los Belinchón hasta el futuro año del 2012.

               Estamos ante una novela ciertamente original. En sus páginas toman cuerpo como personajes de ficción distintos escritores: Espronceda, Galdós, García Márquez,… y descubrimos algunas de sus interioridades y de los movimientos literarios de los que formaron parte.   Esta originalidad que, en ocasiones, me ha hecho  pasar un buen rato, en otras me ha desconcertado llegando a aburrirme. Las críticas que había leído lo ponían bien, pero a mí me ha decepcionado.

El librero de la Atlántida

El librero de la Atlántida

            La grisácea vida de un librero gaditano, amigo de un viejo marinero que cuentar viejas historias sobre la Atlántida, se ve súbitamente coloreada por una serie de sorprendentes acontecimientos. En Sanlúcar de Barrameda, a su vez, unas antiguas ruinas de gran valor arqueológico aparecen al construir una urbanización. Unos informes secretos indican que se avecina una nueva glaciación que encarecerá mucho todos los terrenos de esta costa; ello origina la carrera de distintas empresas a la caza de beneficios. En todo este marco aparece de fondo la imagen de la mítica civilización de la Atlántida. 

            Un rico elenco de personajes cuyas vidas se entrecruzan y, en ocasiones, rememoran y personalizan viejas historias ya vividas, miles de años antes, por atlantes. Todos ellos, por distintos caminos vienen a desembocar a ese lugar, dotado de una especial energía y misterio, donde se encuentran las ruinas. 

            Una novela de Pimentel menos con aventuras menos exóticas que las interiores, ya que el paisaje se reduce a rincones de Cádiz y Sanlúcar muy bien ambientados. Las páginas de ésta retratan un ambiente más onírico. He echado de menos un perfilado mayor de los personajes, como sería que tras terminar la novela me quedó la duda de si el librero era o no el verdadero protagonista de la misma.

Lluvia

Lluvia

      Con este nombre evocador titula su novela, impregnada de metaliteratura, la escritora venezolana Victoria de Stefano. El libro está dividido en dos partes. En el primero una escritora, Clarice (un alter ego de la autora), interrumpe su trabajo debido a la lluvia que cae al otro lado de la ventana y recibe la visita de José el jardinero. Esta pequeña escena le vale para elaborar un relato intimista con un lenguaje rico y elegante, capaz de acariciar el oído, salpicado de sus reflexiones. La segunda parte escrita en forma de diario, de días salteados, va de finales de mayo a principios de septiembre. Ese relato diarista sigue con cuidadas palabras en las que plasma ideas, pensamientos y comenta las muchas citas literarias que maneja. De interés desigual, al leer el diario, hay días que gustan menos y otros que dejan un buen sabor de boca. 

          Finalmente pongo este texto con el que termina la novela, como muestra de su forma de escribir y sin el temor de revelar el desenlace de ninguna intriga. 

“9 de septiembre: Si no mirara ciertos planos de fondo, si no mirara el paisaje, si no mirara los cerros altos y recortados, si no oteara las cumbres, si no admirara el temblor de los árboles, si no me hiciera eco del siseo de sus hojas, si no me fijara en los pájaros variopintos entrando y saliendo de su fronda, si no percibiera el tenue brillo de su plumaje, si no apuntara al cielo y no me extasiara con las formas puras de su ingravidez, si no lanzara mis ojos lejos y a gran altura, si no borrara de vista  todo lo que es deplorable, ruinoso y feo, si no expulsara de mi mente los desastrosos errores cometidos, las pérdidas, los fracasos, las humillaciones, si no me sumiera en el letargo de mis contemplaciones, si no escenificara mis historias ficticias o reales en el punto y lugar adonde me llevan, si contra toda esperanza no intentara cortar mis ataduras, si no hiciera mesiánicos esfuerzos por desplegar las alas,¿hacia dónde podría mirar que no sintiera la muerte en el alma?”.

Eurekas y Euforias

Eurekas y Euforias

          Este libro me ha soprendido muy gratamente. Walter Gratzer, doctor en Químicas, trata de acercarnos a la ciencia a través de ciento ochenta y una anécdotas. La lectura se hace  amena, son anécdotas no muy largas, y ha removido muchos recuerdos en mi interior de mi época de estudiante en el que estaba todo el día sumergido en libros y temas científicos. Me he reencontrado con muchos nombres conocidos de grandes científicos que dieron nombres a ecuaciones y teorías: Rutheford, Pauli, Heisenberg, Einstein, Dirac, Boyle, Faraday,...

           Todos grandes eminencias, ladrillos sobre los que se ha ido construyendo poco a poco la ciencia moderna de la que nos servimos en la vida cotidiana. Estas páginas sirven para hacerse consciente de una doble idea, por un lado que tras esos nombres existían unos hombres con sus grandezas y pequeñeces que también aparecen retratadas en muchas de sus anécdotas. Y por otro lado que el avance de la ciencia no ha sido un progreso lineal, ha tenido sus altibajos y muchas de las teorías hoy comunmente aceptadas fueron rechazadas en su época. Que se lo digan a Galileo... del que por cierto no se habla en este extenso libro.

Las intermitencias de la muerte

Las intermitencias de la muerte

            Un libro de Saramago en que trata un tema original. En un país determinado la muerte decide un día dejar de matar. Y lo que en un principio, la inmortalidad, se podría considerar como un profundo deseo humano se convierte en un problema social que influye en multitud de facetas: residencias de ancianos y hospitales saturados, funerarias en quiebra que se tienen que dedicar a enterrar animales, aseguradoras de vida que tienen que replantearse sus funciones y la aparición de una maphia que se encargará, en parte, de resolver ese problema llevando a los que están en camino de morir fuera de la frontera del país para que así puedan culminarlo. Más tarde cambia la muerte de táctica y les manda a los que van a morir un preaviso de ocho días en una misiva en papel violeta, hasta que hay uno al que no hay forma de entregarle esa carta y se las tiene que ingeniar para que llegue a sus manos. 

                 Siempre me ha parecido el estilo de Saramago un tanto agobiante. Crea como una atmósfera plomiza, un país gris sin nombre, y unos personajes desdibujados que atraviesan todas sus páginas. Su forma de escribir característica hace que los párrafos se agolpen, que aparezcan mayúsculas después de comas y que los diálogos no se diferencien de la narración, lo que en muchas ocasiones no lo hace cómodo de leer. En cuanto a la originalidad inicial parece perder algo el norte a medida que avanza la narración.

Travesuras de la niña mala

Travesuras de la niña mala

      Ya hacía tiempo que no leía nada de Mario Vargas Llosa y el leer éste, su último libro, me ha resultado una experiencia francamente grata. Se trata de un libro bien trazado, agradable de leer y aderezado con expresiones latinoamericanas. Su argumento gira en torno a una hermosa, original y dilatada historia de amor entre un hombre y una mujer que se perpetua durante cuarenta años. Los protagonistas son la niña mala, de quien sólo casi al final de la novela nos enteramos de su verdadero nombre, y su sufrido y testarudo enamorado Ricardo Somomurcio.

       Sus primeros encuentros se desarrollaron en Lima, en aquella época en que ambos eran adolescentes y fue cuando Ricardo quedó prendidamente enamorado de aquella mujer que tanto le haría sufrir. Ella desaparece y no vuelven a encontrarse hasta años más tardes en París donde él vive y trabaja como traductor. De nuevo se tiene ella que marchar y se reencuentran pasado el tiempo en Paris donde ella se ha casado. Nueva desaparición y vuelta a encontrarse primero en Londres y luego en Tokio hasta donde llega Ricardo tras su enamorada. Descripciones de lugares, huidas y reencuentros con estudiados altibajos de ánimos de nuestro protagonista que mantiene la pulsión narrativa a lo largo de todas las páginas. Tensión que alcanza sus cimas en cada uno de los encuentros en el que ella parece siempre estar jugando con él y Ricardo encerrado en un amor del que no puede salir a pesar de ser consciente, en muchos momentos, de lo imposible que es...pero él no ceja en su empeño...hasta el final. Un libro, sin duda, que aconsejo para pasar un rato agradable.

El décimo hombre

El décimo hombre

  Siempre es sorprendente la forma en que nos interesamos por un determinado libro. En esta ocasión el anuncio de una reedición de este título me hizo  buscarlo, me sonaba, por las estanterías más ocultas de mi biblioteca, hasta que lo encontré en una edición de 1985. Es de esos títulos que me resultaba muy conocido pero que nunca había leído.

    El argumento arranca en una prisión alemana durante la segunda guerra mundial. En su interior hay diez reclusos. Un oficial les avisa que tres de ellos van a ser ejecutados pero será ellos quienes elijan a los tres condenados. Sortean tan nefasto premio pero uno de los que le toca se niega a seguir su suerte y ofrece su casa y sus riquezas, todo lo que tiene, a quien ocupe su lugar en el cadalso. Uno acepta con tal de que todo ello pase a su madre y hermana cuando él muera.

     Tras terminar la guerra aquel hombre que sobrevivió, ahora pobre y  con esa muerte sobre sus espaldas, sin saber muy bien donde dirigirse va a su antigua casa, donde ahora viven los familiares del muerto y allí se presenta como uno que conocía toda la historia porque era uno de los presos. Este libro es una reflexión sobre la actuación humana cuando se somete a la persona a condiciones extremas.

La mujer justa

La mujer justa

Hay veces que sin nadie que te lo aconseje, ni saber cómo llega a mis manos un libro que luego resulta ser una verdadera joya, eso es lo que me ha pasado con “La mujer justa” de Sándor Márai. No conocía nada del autor, ni del libro y de empezar a leerlo como uno más, en cuanto llevaba leídas una cuantas páginas el estilo me atrapó.

El autor, Sándor Márai, nació en 1900 en una población húngara, hoy perteneciente a Eslovaquia. Fue un autor reconocido por la crítica y el público europeo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. En 1948 va al exilio comenzando un peregrinaje por París, Londres, Palermo, Canadá, que finalizará en San Diego (California). En 1989, tras la muerte de su mujer y su hijo, se suicidó.

La mujer justa está compuesta de tres partes, las dos primeras publicadas en 1941 en Hungría y la tercera escrita en el exilio italiano se añadió posteriormente. La forma de escribir esta novela, me parece sumamente meritoria ya que está escrita en forma de tres monólogos, un género complicado donde los diálogos no aparecen, simplemente esas reflexiones del personaje dirigidas a un interlocutor anónimo  que consiguen atrapar la atención del lector. En la primera parte es una mujer, Marika, la que cuenta a una amiga cómo descubrió que su marido la engañaba, aunque no tenía una amante. Ese hueco ocupado por el engaño hace que la mujer no pueda sentir ese amor que hubiera necesitado. En la segunda parte es el marido, Péter, el que cuenta su historia, su matrimonio y a una muchacha mucho más joven que él, con la que se casó. En la última parte es Judit esa muchacha pobre, sirvienta, que un día se enamoró de un hombre rico la que cuenta su vida. Pocos personajes pero sus vidas se entrelazan una y otra vez a través de estas páginas.

La capacidad observadora de Márai se despliega  a través de todo el libro. Un libro que hace pensar, ya que reflexiona sobre multitud de temas: la pobreza, la felicidad, el amor, la cultura, el sexo, las relaciones entre clases sociales. Y no es difícil que al leer alguno de estos temas nos interpele y debamos detener la lectura para reflexionar sobre lo leído.

 

“Y también conocía el movimiento ondulatorio que empuja continuamente al ser humano entre la satisfacción y el deseo, entre la sed y el hastío, en una oscilación que atrae y repugna a la naturaleza humana sin darle paz ni solución. Todo esto lo sabía, aunque no con la certeza con que lo sé ahora que me acerco a la vejez. Quizá entonces todavía alimentaba una esperanza en el fondo de mi corazón, esperaba que existiese un cuerpo, un único cuerpo capaz de acoplarse en perfecta armonía a otro cuerpo para aplacar la sed del deseo y el hastío de la satisfacción en una especie de manso reposo, en ese sueño que los hombres suelen llamar felicidad. En la vida real no existe, pero yo entonces no lo sabía.

En la vida real sólo a veces la tensión del deseo, la excitación no va seguida de una fase de introversión, de ese profundo abatimiento que aparece una vez satisfecho el deseo. Desde luego, también hay hombres que se comportan como cerdos, para lo que todo es absolutamente indiferente, que ponen el deseo y la satisfacción en el mismo plano. Quizás sean los únicos que de verdad se sienten saciados. Pero yo no deseo esa clase de saciedad. Como te he dicho, en aquella época no lo sabía con certeza; quizá tenías esperanza en algo, pero sin duda me despreciaba un poco a mí mismo y, en una situación tan grotesca como aquélla, me reí de mis propios sentimientos. Había muchas cosas que todavía no sabía, por ejemplo que cuando un ser humano obedece a la ley de su cuerpo y de su alma nunca es ridículo”.

La historiadora

La historiadora

       La primera vez que vi este libro fue, en octubre del 2005, una tarde en que visité el FNAC en Madrid. Me llamó la atención un montón que había junto a la escalera y me puse a hojearlo. Después de eso he leído distintas críticas del libro y una entrevista con la autora. Aparte de que me dio la impresión de ser un libro publicado directamente para vender mucho, cosa que de por sí me echa un poco para atrás, de lo que leí el tema no me interesó mucho y no se me antojó leerlo. Pero el otro día lo vi en casa de un amigo, me dijo que lo había leído que no estaba mal y que me lo podía llevar si quisiera porque a él se lo había regalado otro al que no le cabía ya libros en su casa. Ante tanta tentación lectora ya no pude resistirlo.

       Aunque el título se llama "La historiadora" como leí una vez se podría haber titulado también los historiadores, porque son varios los historiadores, en distintas épocas que atraviesan sus casi setecientas páginas. Toda la trama es a partir de unos misteriosos libros que van apareciendo se origina una búsqueda, que dura muchos años, de la tumba de Drácula. Una tumba de la que se sospecha que pueda estar vacía lo que implicaría que Drácula anda haciendo por ahí de las suyas. El hecho de los varios historiadores y época hace que la autora use distintas retroalimentaciones y, en ocasiones, se hace complicado distinguir, hasta que vas avanzando en la lectura, de quien de esos historiadores se trata. Como ellos nos moveremos entre legajos y documentos antiguos, descubriremos como a partir de ellos se originan teorías y deducciones históricas y compartiremos esa pasión que ell@s ponen en su investigación. Una investigación que como se va descubriendo a lo largo del libro es cuestión de vida o muerte.

        La historia es distraída, si uno es capaz de hacer abstracción del punto fantástico que le da la presencia de Drácula y nos acerca también a personajes y paisajes de aquella Europa profunda de finales de los cincuenta que se hallaba tras el telón de acero. Con sus protagonistas recorremos Estambul, viajamos por Hungría y nos sumergimos en paisajes y costumbres búlgaras. En algunos momentos parece que la trama se detiene y es esos momentos cuando hay que disfrutar con esas fotografías costumbristas que nos propone su autora.

Tras las líneas

Tras las líneas

    El otro día paseando por una librería vi este libro que acababa de llegar. Al ver el nombre del autor no pude dejar de recordar su otro libro, "La cocina de la escritura", ese manual de redacción tan ameno e interesante que he leído un par de veces. Con esos antecedentes hojeé este libro y al poco tiempo me encontré pagándolo en la Caja. Daniel Cassany es profesor de Análisis del discurso en la Universitat Pompeu Fabra.   Como dice el autor su libro explora la lectura contemporánea, las prácticas de leer y comprender en los inicios del siglo XXI. Es una invitación a leer críticamente e ir más allá de lo que leemos, es intentar descubrir lo que se esconde tras las líneas. "Nada es neutro. Nunca. Siempre hay algo detrás de las lineas que debemos descubrir", nos dice Cassany. Es estimulante leer un libro que intenta ir teóricamente más allá de las palabras dándonos algunas pistas para esa profundización. Nos acerca a distinta forma de lecturas:

-Leer la ideología

-Leer en otras lenguas

-Leer en la pantalla

-Leer ciencia

   Esa lectura crítica a la que nos anima el autor se traslada al propio libro. Nos indica que hay tres errores en él y desafía al lector a encontrarlos y luego comprobarlos en su página web.

La biblia de barro

La biblia de barro

     Esta segunda novela de la periodista Julia Navarro se inicia cuando en un congreso arqueológico Clara Tannenberg, anuncia la posible existencia de unas tablillas de barro donde un escriba puso por escrito la narración del Génesis hecha por Abraham, esas tablillas serían una especie de Biblia de barro. Esto es el inicio de una expedición arqueológica a Irak, inmediatamente antes de que el país fuera invadido por las tropas norteamericanas. Ante la inminencia de la invasión aquella expedición arqueológica debe acelerar sus trabajos de búsqueda de ese descubrimiento que va a revolucionar la arqueología. Distintos protagonistas aparecen en este lugar y una historia de odio y venganza de sesenta años antes va a tener allí su desenlace. Pocos personajes se nos hacen simpáticos, casi todos tienen una merma que resalta. Algunos de sus personajes destilan maldad, no dudan en aprovecharse de las circunstancias y asesinar con tal de enriquecerse. Algunas escenas son duras de leer como cuando habla del campo de concentración nazi.

      Una trama bien urdida, en la que todo confluye en aquel escenario pre-bélico en la ansiada búsqueda de aquellas tablillas. Un libro que engancha y que resulta atractivo de leer.

Marte entra en la casa octava

Marte entra en la casa octava

           El otro día al recorrer la feria del libro, descubrí entre sus estantes un libro que estaba solitario. Al hojearlo me llamó la atención y cuando empecé a leerlo me decidí a comprarlo. El autor es Antonio Anasagasti, con el que hace muchos años compartí pupitre en el colegio. Antonio estudió la licenciatura en Derecho y entró en la Armada siendo actualmente Teniente Coronel. Hace años que no lo veo, pero si sigo sus vicisitudes literarias a través de la prensa, sabía que se dedicaba a la poesía, por lo que al ver que éste era un libro de micro relatos me sorprendió gratamente, sobre todo por su forma de escribir.            

           El micro relato es un género difícil, uno no puede explayarse y en pocas líneas debe conseguir por un lado condensar la acción atrapando al lector y por otro el conseguir al final esa vuelta de tuerca que sorprende y se agradece. Antonio consigue con su forma de escribir esas dos cosas. Su estilo es directo y ameno y se lee con tanto gusto que cuando se termina uno, éste actúa de trampolín al siguiente y cuesta dejar el libro para hacer un descanso. Por sus páginas aparecen escenas y personajes que nos suenan de la realidad, otros oníricos pero a todos, gentes sencillas y sin complicaciones, consigue darle ese tono humorístico que nos invita a la sonrisa, aunque a veces, incluso, sean verdaderas tragedias. Escritos en primera persona el autor parece participar de sus propias fabulaciones. Muchas de ellas las definiría como chistes literariamente muy bien conseguidos. Sin duda, quien se anime a leerlo pasará un rato muy agradable con esta primera incursión del autor en el mundo de la prosa.           

MI TRAJE DE PRIMERA COMUNIÓN

   "Mi madre recorrió todas las tiendas de Cádiz sin conseguirlo. El único modelo que quedaba era el más sencillo, el bordado con un simple ancla azul en el hombro. Todos mis compañeros se burlaron de mí, al vérmelo puesto en la iglesia. Algunos lucían galones dorados de oficiales y, los menos, parecían almirantes. Fue mi trauma de colegio, parecía un pobretón insignificante. En la mili me reencontré con alguno de ellos y les recordaba esa anécdota. Ellos se reían forzados, con una sonrisa tonta, y me miraban con recelo. Esta vez, llevaban un simple ancla azul en el hombro y yo lucía galones dorados. "  (Antonio Anasagasti)

La reina sin espejo

La reina sin espejo

              El último libro de los intrépidos guardia civiles el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro nos conduce hasta Barcelona para investigar la muerte de una famosa periodista catalana.  Una vez más, es la cuarta novela de la serie al que se añade otro libro con cuatro relatos cortos,  Lorenzo Silva nos sumerge en la compleja trama de investigación de la que se muestra buen conocedor. Sus personajes son tiernos y a la vez actúan con firmeza y un cierto tono humoristico, que no cómico. El libro está escrito en primera persona con lo que el lector participa de manera casi cómplice de las reflexiones de Bevilacqua. Para pasar un buen rato para los amantes del género y especialmente para los seguidores de las aventuras de esta peculiar pareja de la Benemérita.

Predator

Predator

      He terminado el último libro editado de Patricia Cornwell, el catorceavo de la saga que le ha hecho famosa sobre la forense Kay Scarpetta. La autora experta en ciencia forense la popularizó muchos años antes de que el C.S.I. apareciera en nuestras pantallas. Por sus páginas aparte de la protagonista aparecen todo un elenco de personajes habituales: Lucy la sobrina, Pete Marino un antiguo policía y Benton Wesley de quien Scarpetta está enamorada. Todos ellos caracterizados porque sus perfiles trazados minuciosamente a través de los numerosos libros de la serie, no son grandes héroes sino personajes, en general, atormentados y llenos de limitaciones que se van reflejando en cómo viven las historias.

      En este libro un peculiar asesino tiene en jaque a la policía y a los protagonistas que estudian hasta la más mínima pista para llegar hasta él. Algunas descripciones por su realismo y crudeza no suelen ser adecuadas para las personas muy sensibles a estos temas forenses. Las historias de esta autora no suelen ser lineales y el relato cambia continuamente de escenario siguiendo a los distintos personajes, lo que por un lado hace atractiva  la lectura pero, en otros casos, puede dificultarlo. Más información sobre el libro y la autora en su página web.

La profecía del Corán

La profecía del Corán

             He finalizado y disfrutado la lectura de este libro escrito por Jesús Maeso. En él se nos narra las aventuras de Yago, un médico cristiano, que llega a la convulsa Sevilla de mediados del siglo XIV. Allí conocerá a una joven musulmana que está allí como rehén de los acuerdos entre reinos y entre ellos surgirá un amor imposible. La pareja se verá inmersa en conjuras cortesanas y en la búsqueda afanosa de un ejemplar único del Corán lleva desaparecido muchos años.

                         El autor con un perfilado lenguaje nos muestra con habilidad esta época llena de claroscuros sumergiéndonos en todo un universo de aromas, ambientes y sensaciones. Su lectura curiosa nos acercará a descubrir el significado de muchas palabras y a saborear esos adjetivos que se emparejan a sustantivos en uniones inimaginables pero de sutil perfección. Un libro que nos invita a un doble deleite: la del fondo, en una trama bien urdida en la que poco a poco se van engarzando las piezas y, por otro lado, la de la forma, en que las palabras nos mecen con sedosa suavidad.

            Transcribo un texto:


            <<“Todo lo olvidaré menos esta aurora junto al Guadalquivir. Al partir el navío de la despedida caen mis velos y se desgarra mi corazón con el tumulto de los adioses, como una caravana perdida que el camellero busca”Cuántos sentimientos rotos se lleva la galera insensible de la separación, Yago, amado mío.
            Un repentino ardor se esparció por los sentidos del galán, mientras sus encendidos latidos se aceleraban ante la sensualidad de la nazarí, que cedió a los requerimientos de su ardoroso amante. Yago desató su zilhara de tul turquesa, improvisando un tálamo con las vestiduras. La hechizante atmósfera olía a fragancia de jazmines, y se percibían los perezosos susurros de la ciudad. Parecían levitar en un universo irreal y mágico, creado únicamente para ellos por los númenes del amor.
            Los ojos incitadores y melancólicos de Zubaida exploraban los suyos, mientras le ofrecía sus pechos, grávidos como oteros perfumados, el bálsamo de sus honduras y el néctar de sus aterciopeladas ingles. Yago besó cada palmo de su piel aceitunada, insólitamente tibia, y rozó con sus dedos el oscuro valle de su sexo, gozando libres, olvidados de peligros y preocupaciones, entregados a una vehemencia volcánica que ratificaba el infinito cariño que ambos se profesaban>>.