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El búcaro de barro

Las solidaridades misteriosas

Las solidaridades misteriosas

Novela de escritor y ensayista francés Pascal Quignard, nacido en 1948. Se nos narra la historia de Claire, mujer de 47 años que abandonó su carrera profesional en Paris para volver al pueblo de la Bretaña en el que creció. Se encuentra allí con la señora Landon, su antigua profesora de piano y se va a vivir con ella. Se reencontrará con Simón, su antiguo y permanente amor, y con su hermano Paul, a quien le une una trágica infancia.

         El relato es intimista, escrito con minuciosidad y detalle, pero no lleva una secuencia temporal ordenada, ni aparentemente lógica. La historia viene y va, unas veces el narrador es omnisciente y en otros capítulos son algunos de los personajes los que toman las palabras. He disfrutado con el uso de la prosa que hace Quignard, la he saboreado. Lo que no me ha gustado es la historia en sí.

“Aunque Claire dominase decena de idiomas, decía flores y ya está. Flores de cornisa. O flores de rocas negras. Paul como buen alumno, decía los nombres sabios, latinos, ingleses. Yo también, aunque sin ser tan sabio como él. En cambio la hija de Claire, Juliette, sabía nombrarlo todo, de manera auténtica, sabía traducirlo todo a los nombres comunes, accesibles a todo el mundo. Decía albercorque, botón azul, silene. Sobre las rocas grises decía telefio amarillo. Decía ciruelo, borraja, escaramujo, alheñas. Me lo mostraba todo y me lo enseñaba todo. Decía festuca roja, aulagas, armuelle. Me gustaba la alta Juliette como profesora de ciencias naturales. La escuchaba con un placer infinito hablar de una forma tan sencilla y tan segura. Dios es verdaderamente el Verbo. Todo, sin excepción, incluso lo más bajo, una vez nombrado, aumenta su existencia, acentúa su independencia, se hace suntuoso”.

La verdad sobre el caso Harry Quebert

La verdad sobre el caso Harry Quebert

Una novela de esas que envuelven y que, a medida que se avanza en ella, acaba atrapando en sus letras hasta tal punto que cuesta realizar, incluso, las necesarias interrupciones de su lectura. El autor es un joven suizo, nacido en 1985, Joël Dicker autor de otras novelas pero a quien esta lo ha consagrado, consiguiendo con ella varios premios prestigiosos.

El protagonista es un joven escritor. Marcus Goldman, de 30 años que se ha hecho rico y famoso con su primera novela, pero que el momento de escribir la segunda, compromiso que había adquirido con su editorial, no llega.  Se encuentra sin la inspiración necesaria y es cuando desesperado decide ir al pueblo de Aurora a visitar a su antiguo profesor universitario y amigo Harry Quebert. Pasa unos días con él  en su casa,  una población que ya conoce por haber pasado allí distintas temporadas y regresa a Nueva York. A los pocos días una llamada de Harry desde la cárcel le anuncia que lo han detenido al encontrarlo sospechoso del asesinato, treinta años antes, de una niña de quince años cuyo cadáver han encontrado enterrado en su jardín.

        Marcus regresa a Aurora, donde intentará demostrar la inocencia de su amigo Harry, a pesar de que tiene que enfrentarse con sus propias circunstancias y a mucha gente que se opone a lo que está haciendo, pues todas las pruebas lo acusan del asesinato de una joven de quince años.  Empieza a investigar y con sus  preguntas vamos conociendo a los distintos habitantes del pueblo. En sus pesquisas cuenta con la ayuda del sargento Gahalowood. La acción se retrotrae continuamente  a lo ocurrido treinta y tres años antes, mezclándolo con habilidad con los hechos actuales.  A medida que investiga Marcus se da cuenta de que todo lo ocurrido allí es el tema que llevaba buscando para su segunda novela y empieza a escribirla.

           Conoceremos que había una historia de amor entre Harry y aquella joven e iremos sabiendo lo que hacía cada personaje en aquellos días de 1975 en que ocurrieron los hechos. Dicker consigue sorprendernos continuamente a medida que avanza el relato. Aparte de la intriga que impregna sus páginas es una novela metaliteraria, nos habla de escribir y en la historia nos habla de distintas novelas. Sus protagonistas son escritores y Harry irá aconsejando a Marcus como debe escribir en distintos capítulos del libro.  Si es un libro delicioso para los que le gusta leer será doblemente delicioso para los que, además, les guste escribir. Sólo un pequeño pero: me choca cuando se hablan de “usted” algunos personajes a los que se les supone amistad o incluso cariño.

“Y ése es el error que cometió hace unos meses, cuando Barnaski le reclamó un nuevo manuscrito.  Se puso a escribir porque tenía que escribir un libro, no para dar un sentido a su vida. Hacer por hacer nunca ha tenido sentido: así que no tenía nada de extraño que fuese incapaz de escribir una sola línea.  El don de la escritura es un don no porque escriba correctamente sino porque puede dar sentido  a su vida. Todos los días hay gente que nace, y otros que mueren. Todos los días, millones de trabajadores anónimos entran y salen de enormes edificios grises. Y luego están los escritores. Los escritores viven la vida más intensamente que los demás, creo.  No escriba usted en nombre de nuestra amistad Marcus. Escriba porque es el único medio para usted de hacer esa minúscula cosa insignificante que llamamos vida una experiencia válida y gratificante”.

“Ése es precisamente su trabajo como escritor. Escribir significa que usted es capaz de sentir mejor que los demás y transmitirlo después.  Escribir es permitir a sus lectores ver lo que a veces no pueden ver. Si sólo los huérfanos contasen historias de huérfanos no llegaríamos a ninguna parte.  Eso significaría que no podría usted hablar de madres, de padres, de perros o de pilotos de avión, ni de la Revolución Rusa, porque no es usted ni madre, ni padre, ni perro, ni piloto de avión y no ha conocido la Revolución Rusa.  No es más que Marcus Goldman. Y si todos los escritores debieran limitarse a sí mismos , la literatura sería espantosamente triste y perdería todo su sentido.  Tenemos derecho a hablar de todo, Marcus, de todo lo que nos conmueve.  Y no existe nadie que pueda juzgarnos por eso.  Somos escritores porque hacemos diferente una cosa que todo el mundo a nuestro alrededor sabe hacer: escribir. Ahí reside nuestro ingenio”.

 

La lección de anatomía

La lección de anatomía

      Hace unos días tras escuchar una amena charla de novelista Marta Sanz, sobre novela negra, me quedé con ganas de leer algunos de sus libros. Aparte de hacerme con el último que ha publicado, me quise hacer con uno, que me pareció que podría estar bien,"La lección de anatomía".

Tras arduos esfuerzos, intentando localizarlo en papel, opté por la descarga electrónica desde una web de pago. Acababa de terminar uno e intenté empezar a leer éste, pero se me había descargado con una extraña extensión de archivo que no me permitía leerlo. Entré en google y éste me dijo que correspondía a una protección anticopia. Al fin logré abrirlo en el pc, pero no en el lector de libros electrónico. Nueva investigación en google para ver la peculiaridad de mi lector y me dijo que tenía que descargar un programa desde la página web del lector. Toda una tarde intentando la descarga ese programa, pero fuera por lo que fuera, se me cortaba y tras ocho intentos desistí de ello. Al fin conseguí, al día siguiente, ese programa, pero porque me lo enviaron. Tuve, entonces, que registrar el lector de libros y entonces, después de dos días de infructuosos pruebas, como si fuera cosa de magia, aparecieron las letras del libro desplegándose por la pantalla de mi lector electrónico.

Tras tanto esfuerzos, me sumergí en aquellas páginas con más ganas de lo habitual y no me decepcionó su lectura, que la realicé en cinco días. Lo que iba leyendo me invitaba a no dejarlo. No porque fuera siguiendo las pistas que fuera dejando la autora, porque en este caso no se trata de una novela negra sino de una novela autobiográfica. En ella Marta Sanz nos va recreando distintas y aventuras de su vida desde su infancia hasta los cuarenta años, que es cuando decide a escribirlas. Y en ella nos aparecen las mujeres que han compartido e influenciado en esos años: su madre, sus tías, sus maestras, sus amigas,...y con todo un universo de personajes con el que intereccionó de alguna manera en esos años.  Y así la conocemos en sus gustos, sus manías y sus fobias. 

Siempre me han llamado las autobiografías, porque pienso que la existencia de cualquier persona puede ser tan gris o, al contrario, tan apasionante como el que la escribe tenga capacidad de recrearla. Y aquí, sin duda, ha tenido la habilidad de recrearla de una manera tal que la hace muy interesante y digna de leer.

Memorias de un sinvergüenza de siete suelas

Memorias de un sinvergüenza de siete suelas

          Último libro publicado por Ángela Becerra y que como todas sus novelas, que he leído, me ha encantado. En esta ocasión la trama principal se desarrolla en una casa de Sevilla donde tiene lugar el velatorio de Francisco Valiente. Éste es un moderno Casanova, hombre querido y odiado en la ciudad del Guadalquivir e incapaz de dejar a alguien indiferente. El trío que protagoniza aquel velatorio y toda la historia desde que eran adolescentes está formado por el fallecido, su mujer Morgana, personaje que no le va a la zaga en conquistas y maldades, y Alma de la que siempre estuvo perdidamente enamorado. Por conveniencias familiares Alma fue prometida y se casó con Beltrán, hermano de Morgana, un buen hombre que no se entera de nada.  El hecho de no haberse podido casarse con la mujer de la que ha estado siempre perdidamente enamorado, le sirve de excusa a Francisco para convertirse en un verdadero sinvergüenza, a la vez dotado de un gran atractivo personal en todos los sentidos.

         Los personajes van hablando en el velatorio y con ello nos vamos enterando de toda la historia. Incluso el muerto es consciente de lo que está pasando y también interviene en la narración comentando los distintos pormenores. Aquel velatorio, en aquella casa llena de pavos reales, uno por cada una de sus conquista, es un verdadero conjunto de despropósitos. Es una historia coral, divertida y a ratos exagerada en la que destacan las dos mujeres, una viuda alegre que está con un vestido rojo y una cuñada destrozada que le llora como una viuda. A éstas acompañan variopintos personajes, que van llenando aquel escenario, con sus relaciones buenas o malas con el fallecido. En algún momento hay tantos asistentes que hasta la autoridad deberá poner orden en las filas. El relato nos hará viajar por distintos países y recorreremos Sevilla, encontrándonos con muchos de sus rincones y con sus fuerzas vivas.

         El estilo de Angela Becerra, tan mágico y sensual como siempre hace que pasemos un buen rato participando de tan peculiar velatorio. 

“Ahora que estoy delante de él con esta madurez que jamás imaginé que llegaría a tener, con este dolor que casi me impide respirar, me doy cuenta de que de nada sirvieron todos estos años de sacrificios y vacíos. Qué estúpidos llegamos a ser los seres humanos imaginando que llegará el día menos pensado en que un hecho ajeno a nosotros nos conducirá el camino correcto, el que de verdad nos marca el corazón. Qué ingenuidad pensar que otros harán lo que por nosotros no hemos sido capaces de hacer.

         Durante toda mi vida creí que algo inesperado, quizá un golpe de viento despistado, haría que la veleta de mi destino girara y me llevara hasta él, y nunca, nunca hice nada. ¡Cuánta debilidad enmascarada de valentía y sensatez”.

 

Mi primera anamorfosis

Mi primera anamorfosis

    Desde hace tiempo me han impresionado esos dibujos que aparecían por internet y que gracias a una peculiar técnica de jugar con la perspectiva, mirados desde un determinado punto de vista dan la impresión de que salen o entran del suelo. Hace varias semanas mi curiosidad y afición por mi dibujo me ha llevado a estudiar dicha técnica que se llama Anamorfosis. He estado buscando en internet e incluso me he leído un libro al respecto, buscando sobre todo la forma de realizar esos dibujos y de provocar esa impresión tridimensional en el que lo ve. 

        Dicha técnica no es sencilla, o mejor dicho, no me ha resultado fácil, a pesar de que en algunos vídeos de internet lo plantean de una manera aparentemente sencilla. Al final he tenido que recurrir a regla, lápiz y cuadrículas para realizar esta primera experimentación en el mundo de la anamorfosis. Resulta algo original y llamativo, sobre todo porque el dibujo real no tiene nada que ver con el dibujo aparente que es el que se muestra en el resultado final. He empezado con uno sencillo y sin más complicaciones, un simple vaos, pero me he quedado con ganas de seguir experimentando y evolucionar hacia dibujos más complejos.

La Anamorfosis la define María Gómez en su libro "Anamorfosis. El ángulo mágico" : como la representación de figuras realizadas con una perspectiva determinada que deforma extremadamente los objetos; sin embargo, éstos, vistos desde el punto de fuga que converge en la visión, se recomponen de forma que parecen elevarse en el aire dando la sensación de realidad (3D).

       Esta forma de dibujo es muy antigua, teniendo sus comienzos en el Renacimiento, practicada durante siglos e impartiéndose en escuelas de Bellas Artes entre los siglos XVI y XIX, casi desapareciendo después lo que hace que en la actualidad sea bastante desconocida.

La cama de huesos

La cama de huesos

    Otro libro más de Patricia Conrwell que hará disfrutar a los seguidores de la forense Kay Scarpetta.  Una serie que sigue viva y que va ya por el libro número veinte. En esta historia se nos narra la desaparición de una paleontóloga que estaba buscando huesos de dinosaurios en una remota región de Canadá. Las pistas de este caso llegan a través de un correo electrónico a la doctora Scarpetta a Boston. Casi al mismo tiempo tendrá que participar en el rescate y autopsia del cuerpo de una mujer momificada que aparece enganchada en unas redes junto a una tortuga laúd. La desaparición de una tercera mujer le lleva a pensar que estos casos están relacionados con un asesino en serie.

    Nuevo caso, de la que ya es muy conocida forense de los que seguimos la serie, interesante y que nos sumergerá en el misterio, en las peculiaridades del trabajo forense y en los pensamientos de su protagonista que es quien nos va a ir relatando la historia.

"Sobre todo estoy pensando en el ADN. He tenido casos en los que el semen ha podido recuperarse después de un tiempo extraordinariamente largo en el interior de orificios: el estómago, las vías respiratorias, el interior de la bóveda vagina, y ahora no voy a suponer que es demasiado tarde para conseguir extraer algo de este cadáver, y no importa el tiempo que lleve muerta. El enemigo del ADN son las bacterias, y están empezando a invadirla invisiblemente y se la van a comer hasta los huesos".

El espejo desnudo

El espejo desnudo

     Conozco a Julia R. Robles desde hace muchos años, aunque nunca nos hemos visto, desde aquel día en que entré en su blog y sus letras me sedujeron. Desde entonces he seguido el camino trazado por sus líneas a través de distintos lugares, hasta llegar a este libro que acabo de leer.

         Durante todo este tiempo he disfrutado con la lectura de sus distintos blogs, mientras ella, a su vez,  poco a poco se ha forjado en el difícil oficio de escritora, en el que ha sido reconocida merecidamente con distintos premios literarios. Ha logrado ver sus textos en papel, primero “Las guapas deberían morir” y “Extrañas mujeres de azul” y este es su tercer libro publicado en solitario.

           Aquí presenta una colección de treinta y dos cuentos para adultos, escritos en ese estilo tan suyo: cuidado, elegante y sensual. Cuentos en los que la realidad y la fantasía se entremezclan y son imposibles de separar. Son narraciones en ocasiones metaliterarias y que en todas ellas con pocas líneas logra elaborar toda una historia, que mágicamente siempre sorprende en la última línea. Nos hablan de letras y de ideas que hacen el sexo entre sí para producir nuevas ideítas y de duendes que besan. Dota de vida a objetos inanimados. Convierte en asesino a un gato o transforma a una mujer en robot y es capaz de hacer que en medio del chisporroteo de las ollas de la cocina surja una bella historia de amor. Una edición cuidada en la que los logrados dibujos de Pablo Manuel Moral Robles contribuyen esencialmente a engalanar estos relatos.

         Sin duda siempre es agradable sumergirse en estos cuentos, pero especialmente en esta época que es tiempo de cerezas.

    “Su susurro sonó en mi oído como una canción de cuna. Era la voz más dulce y sensual que había escuchado nunca. Abrí los ojos (apretados de dolor hasta ese momento) y el rostro de un ángel apareció ante mí. Pero no uno de esos dulzones y maternales, no, éste era el rostro de una mujer de labios rojos y carnosos, de mirada felina, de cabello rojo y ensortijado. Una diosa de Sexópolis, hermosa y deseable, emergió frente a mi cama, forrada con una diminuta bata de enfermera y medias blancas. Traté de incorporarme y el costado me sacudió un latigazo. El grito retumbó por toda la sala de enfermería”.

Los vigilantes del faro

Los vigilantes del faro

    Varias semanas sin publicar, no porque no haya leído sino porque me puse a leer un libro, del que tenía buenas referencias, pero su lectura se me hacía cada vez más errática y difícil hasta que, al fin, tomé la acertada decisión de dejarlo. Entonces me puse a leer el último publicado de la escritora sueca Camille Läckberg.

     Los vigilantes del faro es una novela que sabía que, sin duda, me iba a gustar, ya que se trata del séptimo episodio de una serie de novelas en las que destacan siempre los mismos protagonistas Erika una escritora casada con Patrik el inspector de policía, que viven en una población sueca de nombre impronunciable: Fjällbacka. Un pueblo de pescadores con sólo 1000 habitantes en invierno y que deben estar encantados de que su nombre haya sido conocido por todo el mundo, por los crímenes de "ficción" de esta escritora.  En torno a los dos protagonistas hay todo un grupo de personajes: la familia de Erika, los compañeros de la comisaría de Patrik, que se van haciendo conocidos y configurando un interesante universo.

En esta novela una antigua compañera de Erika, Annie, se instala con su hijo en la isla de Gråskär, la isla de los espíritus, donde hay un faro. Patrik se incorpora al trabajo después de una enfermedad y Erika que acaba de tener dos gemelos se encarga al cuidado de estos y de su hija mayor. Se comete el asesinato de un amigo de Annie y Patrik será, una vez más, el encargado de la investigación. El caso se presenta muy complicado por la ausencia aparente del móvil.

        Como todos los libros de esta autora se puede leer independientemente, pero yo aconsejo el leerlos por orden porque aparte de la trama principal se van entendiendo mucho mejor las distintas relaciones que se establecen entre los personajes y en las que, sin duda, influye la historia pasada. Me gusta el estilo, que se va repitiendo en los distintos libros, el uso de las tramas paralelas y esa habilidad que tiene con sus letras, para que cada vez que va apareciendo una pista ocultarla y cambiar el escenario de la historia. De los siete libros que he leído éste es el que más me ha gustado hasta ahora. 

"Las ganas estaban ahí. Se preguntaba si algún día se vería libre de añoranza de aquello que sabía que nunca más podría tocar. Annie se revolvió en la cama. Era temprano, aún no era hora de acostarse, pero Sam se había vuelto a dormor y ella trataba de leer un rato allí tumbada. Pero media hora después, había pasado una sola página, y apenas recordaba cuál era el libro que tenía entre las manos."

La conjura de Cortés

La conjura de Cortés

    Me acabo de leer este libro de la escritora alicantina Matilde Asensi, con la que culmina la trilogía de Martín ojo de plata, la alter ego de Catalina Solís, que sigue con sus aventuras, ayudada por sus amigos, en tierras americanas. Trilogía que, aunque constituida por varios cientos de páginas, he devorado en pocos días. Es la ventaja que tiene el leer los libros años después de la publicación, pues los que leyeron la segunda parte cuando fue novedad, tuvieron que esperar algo más  de dos años, a que se publicara la tercera parte, para saber el desenlace de esta interesante historia.

     En esta tercera parte hay intrigas, romances y una conspiración contra el rey de España a la que nuestra protagonista y sus amigos deberán enfrentarse. Así mismo estarán en Méjico y mediante un plano seguirán los pasos del tesoro de Hernán Cortés. Sigue escrito con su forma habitual, imitando lenguaje de la época pero que no por ello se hace pesado. Un libro indispensable para los que hayan leído los dos anteriores, tengan curiosidad por saber como acaba la aventura y les guste los finales felices.

Venganza en Sevilla

Venganza en Sevilla

    No he aguantado mucho sin leer esta segunda parte de la trilogía de Martín Ojo de Plata, ya que me apetecía seguir conociendo las apasionantes aventuras de Catalina Solís. En esta ocasión la historia se desarrolla en Sevilla en el año 1607. Los perversos Curvos hacen de las suyas y entre otras cosas se llevan prisionero a su padre adoptivo a Sevilla, lo que le causa la muerte. Aprovechando sus riquezas organiza un plan para vengar a su padre. 

      El argumento es interesante y atrapa, mientras disfrutamos con las ocurrencias de la protagonista y hace que apetezca pasar rápido las páginas.

“La quietud de la tarde entró en el gabinete y quedamos los cuatro callados, cavilando cada uno en sus cosas. Todo estaba saliendo bien.  A no dudar, el espíritu de mi señor padre nos cuidaba desde el Cielo y procuraba por nosotros y por la ejecución de su venganza.  Le echaba mucho en falta.  Intentaba no traerle a mi memoria para no deshacerme en lágrimas, más añorábamos los días en que mareábamos con la Chacona por el Caribe y él me gritaba y me daba órdenes y me trataba como a su probado y querido hijo Martín.  Añoraba Tierra Firme, añoraba las aguas color turquesa y el aire de aquella mar.  Sólo deseaba que llegara la Natividad y que todo concluyera para poder regresar a casa. “

Tierra firme

Tierra firme

   Aquí estamos ante un relato de la prolífica escritora de novelas históricas, Matilde Asensi, y que corresponde al primer volumen de la trilogía de Martín Ojo de Plata. Se nos presenta a Catalina Solís que embarca en un barco español con destino al Caribe y que en la travesía, ante el ataque de un buque pirata, logra escapar, yendo a parar a una isla desierta. Allí permanecerá durante dos años hasta que es rescatada y acogida por un comerciante, como un hijo con el nombre de Martin Nevares. Se convertirá en uno de los contrabandistas que surcaban aquellos mares caribeños en el siglo XVII.

   Es un relato bien ambientado de navegaciones y aventuras en aquellas islas y que se lee con gusto, intentando descubrir que nuevas aventuras le ocurrirán a esta protagonista disfrazada de hombre. Cuando se termina, quedan ganas de saber qué más cosas le irán ocurriendo.

El guardián invisible

El guardián invisible

         Primer libro que leo de Dolores Redondo y tengo que decir que me ha impresionado muy favorablemente.  La escritora donostiarra, comienza con este libro, publicado en enero del 2013 la que va a constituir “la Trilogía del Baztán”, por estar ambientada en este privilegiado valle navarro, por el que seremos conducidos con suma habilidad.

                La historia comienza con el asesinato de una adolescente en un bosque cercano a Elizondo.   La inspectora de la policía foral Amaia Salazar es encargada de la investigación y vuelve con ello al pueblo donde pasó su infancia.  Allí se dará cuenta de que ese asesinato está relacionado con otro ocurrido semanas antes y su preparación y aparente fortaleza, tendrá que lidiar con un problema interior que le lleva acompañando muchos años y que aflorará, con mucha fuerza al reencontrarse con su familia y aquel ambiente que abandonó hace muchos años. También celos profesionales influirán en la investigación.

                Interesante la trama argumental de la investigación, pero también la trama en la que vamos descubriendo lo que va encerrando Amaia en su interior. Me ha gustado muy especialmente la habilidad de la autora para retratar ese paisaje húmedo y mágico del Baztán y la capacidad de crear una especie de niebla, no exenta de magia y de criaturas de la mitología vasca, como el basajaun, que impregna las líneas de toda la historia.  Ha azuzado mi capacidad de soñar y la certeza, una vez más, de que la línea entre la realidad y la fantasía es mucho más estrecha de lo que imaginamos.

                Sin duda me apunto a seguir leyendo, en cuanto se publiquen, los siguientes libros de esta adictiva trilogía. Una novela ya traducida en varios idiomas y que va a ser llevada a película.

“En el Baztán, la noche era oscura y siniestra. Las paredes del hogar seguían guardando como antaño los límites de la seguridad, y fuera de ellos todo era incertidumbre. No era extraño que hacía apenas cien años el 90 por ciento de la población del Baztán creyese en la existencia de brujas, en la presencia del mal acechando en la noche y en los ensalmos mágicos para mantenerlos a raya.  La vida en el valle había sido dura para los antepasados.  Hombres y mujeres tan valientes como testarudos, empeñados contra toda lógica en establecerse en aquella tierra húmeda y verde que, sin embargo, les había mostrado su cara más hostil e inhóspita, abatiéndose sobre ellos, pudriendo sus cosechas, enfermando a sus hijos y diezmando a las pocas familias que seguían enclavadas allí.

                Corrimientos de tierra, tos ferina y tuberculosis, riadas e inundaciones, cosechas que se pudrían sobre sí mismas sin llegar a salir de la tierra… Pero los elizondarras se habían mantenido firmes junto a la iglesia, luchando en aquel codo del río Baztán que les había dado y quitado todo a su antojo, como avisándoles de que aquél no era lugar para los hombres, de que esa tierra en mitad de un valle pertenecía a los espíritus de los montes, a los demonios de las fuentes, a las lamias y al basajaun. Sin embargo, nada había conseguido doblegar la voluntad de aquellos hombres y mujeres que seguramente habían mirado también a aquel cielo gris, igual que ella, soñando con otro más claro y más benigno. Un valle caracterizado por ser tierra de hidalgos e indianos que se fueron pero que siempre regresaron de ultramar, trayendo con ellos la gran fortuna que se cantaba en el Maitetxu mía y que invirtieron en remodelarlo haciendo exhibición del oro logrado ante sus vecinos y llenándolo de lustrosos palacios y caseríos con grandes balconadas, monasterios dedicados a agradecer su suerte y puentes medievales sobre ríos insalvables”.

La marca del meridiano

La marca del meridiano

   Acabo de terminar este libro, flamante Premio Planeta del 2012, escrito por el abogado y escritor Lorenzo Silva.  Sabía antes de leer que me iba a gustar, como efectivamente ha sido y es que ya es el séptimo libro que he leído de la serie que tiene escrita sobre la pareja de guardia civiles formada por el brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro, en este caso como en algún otro de los anteriores  acompañados también en sus peripecias por el guardia Arnau. Los tres forman parte de una unidad de la Guardia Civil que se dedican a la investigación de asesinatos en cualquier parte de  España.

     En este caso la víctima es un guardia civil jubilado, Robles, con quien Bevilacqua trabajó y del que aprendió mucho en sus años jóvenes cuando estaba destinado en Cataluña. Lo apreciaba mucho lo que hace que se sienta especialmente involucrado en el suceso. Resulta interesante porque va mostrando el sistema de investigación de la Guardia Civil. Una investigación que les llevará a desplazarse a tierras catalanas y hará aflorar alguno de los demonios interiores que han acompañado al brigada desde entonces. Ya han transcurrido muchos años desde el primer libro de la serie, lo que hace es que los personajes hayan madurado como tales y la larga relación entre los dos protagonistas se haya afianzado como colegas y sólo se atisbe una leve tensión sexual entre ellos.

      Escrito en primera persona por Bevilacqua, dotado de un cierto tonillo irónico con el que nos va narrando las distintas vicisitudes de lo que va sucediendo y, a la vez, las cosas que va pensando sobre lo que le rodea o va sintiendo por dentro.

“No tuve, por tanto, demasiado tiempo para ordenar mis pensamientos, pero de algún modo me las arreglé para rehacerme y darles forma de acción.  Era uno de los pocos síntomas en los que reconocía, a aquellas alturas, la madurez en mi propio carácter. Hacía años que no cedía al abatimiento, pasara lo que pasase. Reconstruir una y otra vez mi posición fortificada, el blocao desde el que resistía contra toda eventualidad los bombardeos y asaltos de la vida, se había convertido en la pulsión principal de mi existencia. Si quería desalojarme el  enemigo tendría que usar gases o bombas incendiarias. Y aun así me aferraría al arma, que era mi deber y la necesidad de cumplirlo a todo trance, y contra todos, empezando por mí mismo. El hombre y la mujer posmodernos tienden a olvidarse de esa herramienta fundamental de supervivencia. Por eso se ven tantos de ellos llorando en las cunetas, desbaratados a la primera adversidad.”

 

Les heures souterraines

Les heures souterraines

    Novela de la escritora francesa Delphine de Vigan, nacida en 1966. Nos hace un retrato hábil de las historias amargas de dos personajes. Mathilde ocupa un puesto directivo en una empresa de marketing, viuda y con tres hijos, de pronto su universo laboral se tambalea y con ello toda su vida. El día a día se le hace más difícil como consecuencia de la actitud de su jefe Jacques, que no acaba de entender. Thibault es médico y se desplaza por distintos lugares de Paris atendiendo a sus pacientes. Está perdidamente enamorado de una mujer que le da la espalda. Recorrimos las jornadas cotidianas de estos dos personajes, independientemente, sólo en algún momento estas historias se rozan levemente. Atrapados en sus vidas y en medio de la gran ciudad, son historias grises y en ocasiones hasta desesperadas, las que nos transmite de una manera descriptiva la autora. Poco lugar para la esperanza se nos comunica y en muchos momentos el vivir se convierte más bien en un duro sobrevivir.  He disfrutado con el trasncurrir de la lectura, pero me hubiese gustado disfrutar también con el final, cosa que no he hecho.

  "Elle rêve parfois d’un homme à qui elle demanderait : est-ce que tu peux m’aimer ? Avec toute sa vie fatiguée derrière elle, sa force et sa fragilité. Un homme qui connaîtrait le vertige, la peur et la joie. Qui n’aurait pas peur des larmes derrière son sourire, ni de son rire dans les larmes. Un homme qui saurait.

  Mais le gens désespérés ne se rencontrent pas. Ou peut-être au cinéma. Dans la vraie vie, ils se croisent, s’effleurent, se percutent. Et souvent se repoussent, comme les pôles identiques de deux aimants. Il y a longtemps qu’elle le sait."

     (A veces ella sueña con un hombre a que le solicitaría: puedes amarme ?  Con toda su vida cansada detrás de ella, su fuerza y su fragilidad.  Un hombre que conociera el vértigo, el miedo y la alegría. Que no tuviera miedo de las lágrimas detrás de su sonrisa ni de su risa en las lágrimas. Un hombre que supiera.

       Pero la gente desesperada no se encuentra. O quizás en el cine. En la vida real, se cruzan, se rozan, se chocan. Y a menudo se repelen como los polos idénticos de dos imanes. Hace mucho tiempo que ella lo sabe.)

Niebla roja

Niebla roja

    Al fin he leído el último libro de la serie, el diecinueve de la forense Kay Scarpetta, publicado en España hace ya un tiempo. Fue premio internacional de novela negra RBA 2011. He esperado a leerlo a que se publicara el anterior Port Mortuary y he hecho bien porque de no haberlo leído antes que ese, me hubiera costado entender la trama en la que se desarrolla éste, ya que la historia y personajes del anterior tienen un papel decisivo en esta historia.

En esta ocasión la forense Kay Scarpetta hace un viaje a Savannah para entrevistarse con una presa que está aislada en la cárcel y que es madre de la que en el libro anterior pretendió asesinarla. En esa misma cárcel está Lola Daguette que ha sido condenada a muerte por el asesinato de un matrimonio y sus dos mellizos. Cuando sale de la cárcel, tras un mensaje secreto de Jaime, la exfiscal de Nueva York, acaba cenando con ella y descubre que también está su compañero de fatigas Pete Marino y que todo este viaje ha sido preparado por Jaime, que tiene pruebas de que Lola no fue la asesina de aquella familia. Pero los acontecimientos se van precipitando, empiezan a ocurrir extrañas muertes, todas relacionadas y alguna bastante lejos de las otras,de tan extraña manera que su causa no es fácil detectarlas en las autopsias. Y lo que iba a ser una rápida visita se convierte en una estancia más larga ya que se dispone a colaborar con las autoridades locales en la resolución de esos crímenes.

        Un relato mucho más interesante que el anterior, Port Mortuary, con hábil resolución y un argumento que interesa a intermitencias, pero que no me ha enganchado como otros libros de esta serie.

Hirbert Hiza. Un pueblo árabe

Hirbert Hiza. Un pueblo árabe

    Esta vez no descubrí este libro en ninguna librería, ni siquiera en una lista de libros, sino que fue la propia traductora del libro la que me lo recomendó, lo que ya me supuso una garantía. Es una novela escrita por S. Yizhar, seudónimo del escritor israelí Sámej Izhar Smilansky (1916-2006).

      La narración, no muy extensa, nos narra la invasión a finales de los años cuarenta, de un pueblo árabe imaginario Hirbert Hiza, por un destacamento de soldados israelíes. El narrador, que escribe en primera persona, es uno de los soldados que va describiéndonos esa operación, en la que se va invadiendo el pueblo, sin ninguna resistencia por parte de sus pobladores.  A pesar de su experiencia militar ve esto como algo distinto y a medida que va avanzando  la historia se va encontrando más incómodo con lo que van realizando en aquel lugar. La prosa elaborada y sencilla se alterna con diálogos que adornan hábilmente la narración y los sentimientos del autor. El paisaje se erige en uno de los protagonistas, un paisaje que habla a través del ganado, de la vegetación y de la riqueza agrícola. Un lugar en el que estaban asentados desde hacía  años unos pobladores que paradójicamente son enviados al exilio, sin un motivo lógico, por aquellos que precisamente deberían comprenderlos por estar tan acostumbrados al exilio.  No es extraño que su publicación en 1949 despertara un amplio debate en la sociedad israelí.

"Rodeamos el pueblo por el sur y subimos a una coliina, y entonces, de improviso, se nos apareció a la derecha el valle entero con la fuerza primigenia que le confería la luz de ese día invernal, una luz clara, de un turquesa dorado, que lo bañaba como si de una corriente de aire se tratara, como un mar rebosante que exhalara todos los tonos de verde, pardo y amarillo, las manchas del gozo y de la satisfacción, el abigarramiento de los campos labrados perfilados por los senderos trazados por los caminantes, el tapiz de la sabiduría de los campesinos tejido a lo largo de generaciones."

Tres noches

Tres noches

        Un interesante ejercicio de metalitura el que nos propone en este libro escrito por el autor norteamericano Austin Wright (1922-2003).  Susan está casada con su segundo marido, un médico llamado Arnold y recibe el ejemplar de una novela que le envía su primer marido Edward de quien no sabe desde hace quince años y de quien siempre pensó que su afición a la escritura no lo llevaría a ningún lado. Arnold se va a un congreso y durante tres noches, aprovechando su soledad, se dedica a sumergirse en las páginas de esa novela.

      Narra la historia de un profesor de matemáticas, Tony Hastings, que va de vacaciones con su mujer y su hija  y se tropieza en la carretera con tres hombres, que secuestran a las dos y que provocarán un cambio radical en la apacible vida del docente. Susan se sorprende por la trama de la novela que va atrapándola poco a poco, nota como la historia de estos personajes le va removiendo los cimientos poco firmes de la vida que sostiene en la actualidad.

            La novela “interna” es de las que atrapa, está teñida de suspense y su prosa avanza de manera firme y sin fisuras y, en determinados momentos, no parece que estemos leyendo una novela dentro de otra novela. El argumento externo, el relato de Susan, bien trabajado al principio promete de tal manera a lo largo de la historia que termina por decepcionar al final. A pesar de ello una novela que vale la pena leer.

“Piensa: si la escritura es la adaptación del pensamiento al lenguaje, todo el mundo escribe. Distingue: las palabras que se dispone a pronunciar son habla, no escritura. Las palabras que no están destinadas a pronunciarse son ensoñación. Si Susan es una escritora, lo es a causa de otras palabras, que no son ni habla ni ensueño: palabras como estas de ahora: su costumbre de generalizar. Su modo de fabricar reglas y leyes y descripciones de las cosas. Lo hace constantemente, envolviendo sus pensamientos en palabras almacenadas para uso ulterior. Hace otra generalización: es guardar palabras para emplearlas después lo que constituye la escritura.”

Port Mortuary

Port Mortuary

      Si hay un personaje de ficción que me sigue seduciendo después de conocerlo durante casi veinte años es la forense Kay Scarpetta. Acabo de leer el libro número 18 de sus aventuras: Port Mortuary. Normalmente cuando han ido publicando estos libros de la escritora Patricia Cornwell, me gustaba sumergirme en su lectura. Aunque, lógicamente, al cabo de tantos años es normal que los libros sean de calidad muy diferente. En este caso, se publicó antes en España el número 19 de la serie “Niebla roja” porque le dieron el V premio internacional de novela negra, pero preferí esperar a que se publicara Port Mortuary para leerlos por orden.

                En este caso la doctora Scarpetta tiene que resolver el caso de un joven que fallece cerca de su casa de Massachussets, aparentemente de una arritmia, pero con modernas técnicas forenses, del instituto de que es directora, descubre que se trata de un asesinato cometido con una peculiar arma.

          Este libro me ha decepcionado y es de los que menos me ha gustado de la serie. Lo he encontrado demasiado envuelto en monólogos. La acción mínima, incluso esos personajes que la acompañan en como Pete Marino y su sobrina Lucy, aquí apenas aparecen. Esa larga espera que he hecho para leerlo no ha sido recompensada. Abrigo más ilusiones en “Niebla roja”, que lo tengo a la espera.

Cito un párrafo en el que Scarpetta se describe en algunos de sus rasgos característicos:

“Decido que mis ojos azules y el pelo rubio corto, la vigorosa forma de mi rostro y figura, no son tan diferentes, son básicamente las mismas, considerando mi edad. Me he conservado bien en todos esos lugares de cemento y acero inoxidable sin ventanas, y buena parte de ello se debe a la genética, a una voluntad heredada de prosperar en una familia tan trágica como una ópera de Verdi. Los Scarpetta son una campechana estirpe del norte italiano, con facciones prominentes, de piel blanca y pelo rubio, con músculos bien definidos y huesos que resisten con tenacidad el tiempo y los abusos de la autoindulgencia que la mayoría de las personas no asociaría conmigo. Pero las pasiones también están ahí, por la comida, la bebida, por todas las cosas deseadas por la carne, no importa lo destructiva que sean. Admiro la belleza y soy una persona sensible, pero también albergo la aberración: puedo ser fría e insensible. Puedo ser inmutable e implacable, y estos comportamientos son aprendidos. Creo que son necesarios. No son naturales en mí, y tampoco en nadie de mi volátil y melodramática familia, y conozco mis orígenes. Del resto no estoy tan segura”

Bajo el cielo de Dublín

Bajo el cielo de Dublín

    Primer libro que leo de la escritora irlandesa Maeve Binchy, fallecida hace unos meses en julio del 2012 a la edad de 72 años. Una de las escritoras irlandesas más leídas y traducidas. Nacida en Dalkey comenzó trabajando primero como maestra y luego como periodista. La primera de sus dieciséis novelas la publicó en 1982. Una de ellas, Círuclo de amigos, fue llevada al cine. Esta novela es la última que publicó en 2010.

Este libro ha sido para mí una grata sorpresa. La narración es en tercera persona, salpicada de ágiles diálogos, donde no hay un protagonista sino un conjunto de protagonistas, cuyas historias se van trenzando hábilmente a lo largo de las páginas, a medida que nos van atrapando las letras.

Emily, un personaje que gusta a la fuerza, viene de los Estados Unidos a conocer a su familia de origen en Irlanda. Se va a alojar un tiempo en casa de sus tíos y la visita de aquella desconocida influirá de una manera fundamental en aquella familia y en el barrio de Dublín de St. Jarlath´s Crecent que es donde se va a desarrollar la historia. Por otro lado Stella a punto de morir le dice Noel, primo de Emily, que cuide de su hija Frankie, ya que quedó embarazada de él en una antigua noche de juerga. Cuando Frankie nace, Noel inicia una transformación se apunta a alcohólicos anónimos y se pone a estudiar, para tratar de ser un buen padre. Le ayudará Lisa una delineante que se marcha de su casa y está enamorada de un cocinero que no le hace demasiado caso. 

    La recreación de los muchos personajes, realizada con habilidad,  nos anima a proseguir la lectura. Participamos de sus alegrías, de su afán de superación ante las dificultades incluso de sus desgracias, pero que ni siquiera éstas se viven como una tragedia.  Los acontecimientos de desarrollan en Dublín, algunas pinceladas recrean esa ciudad, pero que podría ser cualquiera. Imposible no sentirse animado por ese conjunto coral al que uno le gustaría pertenecer, donde se ayudan, se apoyan y se esfuerzan en conjunto por avanzar cada día. Me he quedado con ganas de leer algún libro más de esta autora.

Un antiguo profesor

Un antiguo profesor

        Hay veces que determinados acontecimientos sirven como un descorchador de los recuerdos que guardo, aparentemente dormidos, en mi memoria y hace que salgan espabiladamente de la misma. Eso me ha ocurrido cuando me he enterado del fallecimiento repentino de mi viejo profesor de matemáticas.

            Durante mi etapa como alumno tuve muchos docentes, pero sin duda éste fue el mejor profesor que tuve, sobre todo porque consiguió algo muy complicado con un alumno de quince años, despertarle el gusto por las matemáticas. Logró que aquel extraño mundo de extraños signos me hablara de una forma inteligible e incluso atractiva. El hecho de que en la primera clase en vez de soltar definiciones memorísticas, se sentara sobre la mesa con las piernas colgando en el aire  y nos hiciera preguntas, que nos hacían pensar, a través de las que nos lograba acercar a los conceptos matemáticos, nos indicaron que aquellas clases iban a ser diferentes.

            A través de él conocí a las derivadas y disfruté resolviendo integrales, como el que resuelve un pasatiempo, descubrí que el infinito matemático no estaba tan lejos y con todo ello puso las bases que luego fueron fundamentales en mis estudios universitarios.

            Aunque nació en Madrid, pasó muchos años enseñando a los jóvenes gaditanos. Cuando trabajé en Madrid, casualmente viví frente a la casa donde había vivido su infancia y los panaderos del barrio, un matrimonio que entre los dos debían de sumar unos ciento ochenta  años, lo recordaban de pequeño comprando allí el pan. Recuerdo que nos contaba que cuando esperaba el autobús, para no aburrirse, se dedicaba a resolver problemas de matemáticas, lo que causaba nuestro asombro. Hemos coincidido luego muchas veces en los paseos veraniegos por la playa o en distintos actos, pero siempre lo recordaré con su bata blanca, cerrada alrededor del cuello (como esta caricatura que le hice allá por el año 1975) y dando golpes con el puño en una pizarra llena de “x” en color blanco como si con eso consiguiera abrir las mentes, algunas veces bastante cerradas y resistentes, de sus alumnos.

            ¡Descansa en paz Valentín! No me extrañaría que a partir de ahora a los ángeles se aficionaran a las matemáticas…