Blogia

El búcaro de barro

Una comunidad 2.0

Una comunidad 2.0

   Tras alborear aquella mañana de Reyes, aquellos ocho frailes con ilusión casi infantil se dirigieron presurosos a la sala de comunidad a desenvolver sus regalos. Todos los paquetes eran exactamente iguales: de forma rectangular y envueltos primorosamente en un papel de regalo  de color azul con rayas amarillas. Aquellos envoltorios fueron rasgados al unísono, sonando algo parecido al rumor de  unos truenos lejanos.

-¿Qué es esto?- dijeron varias voces, para todos era un sorpresa menos para Fray Alberto el superior, que era el artífice de aquel original regalo.

-Es una tablet- respondió entusiasmado Carlos el novicio, que hasta unos meses antes de su ingreso en el convento había sido un activo hacker.

-Es una tablet- confirmó Fray Alberto-tenemos que modernizarnos en el convento y estar atento al fenómeno de internet.

-¿Una tablet?- dijeron sorprendidos las seis voces a coro.

-Es como un ordenador pero más sencilla de usar. Ya veréis lo práctica que nos va a resultar-  justificó Fray Alberto.

             Y tras el desayuno, Carlos procedió con una limitada paciencia a enseñar el funcionamiento de aquel extraño aparato a sus compañeros. Cuando la paciencia flaqueaba, especialmente con Fray Ezequiel que pretendía pintar encima cual si una pizarra se tratara, Fray Alberto animaba a Carlos indicándole que “enseñar al que no sabe” es una de las obras de la misericordia. Poco a poco, a lo largo del día, casi todos aprendieron a encender la tablet y pasar páginas con sus dedos. A la hora de la merienda Fray Alberto decidió lanzar su idea. A partir del día siguiente  las oraciones se harían con la ayuda de la tablet. Entre él y Carlos descargaron en todas ellas una aplicación llamada iBreviary que pulsando en “rezar”, entraba en los rezos del libro de oraciones de ese día. La cena se convirtió en una gran algarabía donde todos, ilusionados, hablaban de sus progresos con la Tablet. ¿Todos? ¡No! Fray Segundo el decano del convento, a punto de cumplir los 93 años, miraba a aquel extraño aparato como si fuera fruto de una extraña alianza del superior con algún enviado del averno. Por la noche, tras la oración de Completas, el superior solicitó la ayuda del novicio para recoger en la capilla todos los libros de oraciones y deshacerse de ellos. Viéndose con la tablet reflejado en un espejo, no supo cómo, le vino a la memoria aquella imagen de la película “Los diez mandamientos” en que se veía a Charlton Heston descendiendo del Sinaí con las tablas de la Ley. Sonrió. Al día siguiente la oración entraría también en la era digital…

             La campana sonó a las 7 h como cada mañana y a las siete y media tenía que empezar el rezo de Laudes, y digo “tenía” porque a las ocho menos cuarto aún estaba alguno que no atinaba con el botón de encendido, otros intentando silenciar músicas extrañas que sonaban sin saber cómo y uno de ellos intentando raspar con un bolígrafo unas manchas de cera que habían caído sobre la pantalla procedente de uno de los cirios. Al fin con la ayuda de aquellos dos aficionados a la informática, a las 8 y diez de la mañana estaban ya todas las tablets, puestas en el saludo del oficio matutino y el rezo comenzó con normalidad, pero no habían llegado a la mitad del primer salmo cuando la iglesia se quedo a oscuras.

-No importa – dijo alguien- podremos seguir leyendo a la luz de las velas.

             Lo que no sabía el interfecto de aquel apagón había apagado también el router y en todas las tablets apareció el mismo mensaje de “error de conexión”. Cierta algarabía con un cierto sabor a amotinamiento apareció en aquel coro. Un problema surgía para el rezo, los libros habían sido enviados a un librero de segunda mano y aquellas tablets no funcionaban, menos mal que Fray Segundo tan sabio como viejo, con su andar cansino se dirigió al armario del fondo y sacando un antiguo y enorme libro que tenía bien custodiado, lo puso sobre el gigantesco atril del centro del coro. Todos los frailes se colocaron frente al libro de letras gigantes y al fin pudieron volver a aquel rezo coral.

             Mientras salmodiaba el superior pensaba que en cuanto terminaran los rezos tendría que ir a la librería a rescatar aquellos libros que habían retirado el día anterior y que quizás todavía no era buen momento para la instauración de la comunidad 2.0. ¿Le devolverían el dinero de las tablets? La que más le preocupaba era que no le devolvieran el de aquella de la que no había forma de quitarle el goterón de cera de la pantalla. 

 

Me deseó felices sueños

Me deseó felices sueños

     Si siempre la ausencia que produce la muerte es dolorosa, se convierte en desgarradora cuando es la ausencia de la madre y ésta ocurre cuando un niño tiene nueve años. Esta es la historia que nos narra en su novela el periodista italiano Massimo Gramellini y que tiende a convertirse en especialmente cercana al lector cuando sabemos que es una autobiografía.

Nos narra la historia de Massimo un niño de nueve años, al que un día se le muere la madre y desde entonces camina de puntillas por la vida. Una herida le acompaña continuamente y le hace ser torpe en el plano sentimental, hasta que llega un momento en que decide dar un paso que ilumine toda aquella oscuridad y le haga reconciliarse con sí mismo y con su, ya muy antiguo, doloroso pasado.

Es una historia dolorosa y de superación que escrita en primera persona no nos deja indiferentes y nos conduce por los caminos intrincados del interior de su autor, que en definitiva puede ser una historia de cualquiera.

"Por fin era alguien.

El sueño de escribir se había materializado de forma imprevisible cuando creía que ya no deseaba alcanzarlo. Si un sueño es tu sueño, aquel por el que has venido al mundo, puedes pasarte la vida escondiéndolo detrás de una nube de escepticismo, pero nunca lograrás librarte de él. No dejará de mandarte señales desesperadas, como el aburrimiento y la falta de entusiasmo, confiando en que te rebeles".

Lo que quiero ahora

Lo que quiero ahora

   En estos días previos a los Reyes Magos, en que esa locura de las compras de regalos parece desafiar a la misma crisis económica, me ha encantado que una amiga mía haya decidido compartir conmigo este artículo de Angeles Caso y del que cito lo que más me ha gustado:

"Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo."

     Me apunto a esos regalos que nos moldearán el ánimo y nos ayudarán a hacer disfrutar a los de nuestro alrededor.

El grito de la tierra

El grito de la tierra

    Con este esperado libro he terminado de leer la trilogía sobre Nueva Zelanda, escrita con gran habilidad por la escritora alemana, afincada en España, que usa el seudónimo de Sara Lark. El primero fue En el país de la nube blanca y el segundo La canción de los maoríes.

     En este tercer tomo prosigue la genial saga que se inició con aquella jovencita inglesa de diecisiete años, Gwyneira, que emprendía viaje hacia Nueva Zelanda, el país de la nube blanca, para emprender matrimonio. La acción se desarrolla a principios del siglo XX, ya Gwyneira es una anciana que sigue al pie del cañón en su granja de Kiward Station, pero las protagonistas principales serán sus descendientes Gloria y Lilian, que irán internas a un colegio inglés, en el que Gloria lo pasará muy mal.  Conoceremos el ambiente del colegio, y las diferentes formas en las que volvieron ambas primas a su tierra de Nueva Zelanda. La primera guerra mundial aparecerá entre sus páginas. Disfrutaremos de historias de amor y de otras muy dolorosas, pero sobre todo el amor de la autora por Nueva Zelanda, sus paisajes, costumbres y sus habitantes maoríes quedan perfectamente retratados en sus páginas.

     Se podría leer los tres tomos por separados, la trama bien urdida lo permite, pero es conveniente leerlos en orden, porque así disfrutamos de una buena evolución de los personajes, de vez en cuando se nos recuerda algunas de las aventuras pasadas, lo que ayuda a afianzar la historia y a ir dándole forma a la imagen de los personajes. 

       Una historia en tres libros, casi dos mil páginas, en las que me he sumergido y soñado, atrapándome de principio a fin.

Mis últimas letras

Mis últimas letras

         Yo lo miraba y no me lo terminaba de creer. Mi mente estaba totalmente bloqueada y me resultaba imposible imaginar, ni en la peor de mis pesadillas, una situación tan terrible como la que estaba viviendo.  Miré al frente y pude observar la desesperación en aquel gesto torvo de barba descuidada y surcado de ojeras, mientras empuñaba la pistola con desesperación. ¿Cuánto duraría aquel instante eterno? No tenía ni idea de lo que iba a ocurrir. De pronto, no sé cómo, el agujero del cañón se movió y lo vi frente a mí y a través de la oscuridad del mismo me pareció entrar en el interior de aquella mente.  Quedé quieto y un fuerte estruendo atronó mis oídos, el espejo en el que me estaba reflejando saltó en mil pedazos.

            Todo mi cuerpo se sacudió  por el temblor de aquella vibración y noté cómo empezaba a sudar copiosamente y como si yo mismo hubiera dejado de obedecerme. El cañón se fue girando lentamente de nuevo hasta que el agujero negro del cañón se situó frente a mí.  Ahora no apuntaba a ningún espejo intermedio. Noté como mi dedo índice como automatizado iba empujando lentamente el gatillo hacia atrás. No me preguntéis el por qué pero estoy seguro de que éstas serán mis últimas letras…

Libertad

Libertad

     A veces el acabar un libro se convierte en un esfuerzo tedioso y así me ha ocurrido con las casi setecientas páginas de esta novela  del estadounidense Jonathan Franzen. Una novela jaleada y ensalzada en España, pero que mi gusto por las letras no acaba de entender el por qué.

       Nos narra la historia de un matrimonio aparentemente ejemplar de clase media alta. Walter Berglund abogado y ecologista y su mujer Patty, ama de casa y vecina ideal y entre los dos parecen contribuir a la construcción de un mundo mejor.  Poco a poco esa aparente armonía empieza a saltar por los aires, uno de los que contribuye a ello es Richard Katz, rockero, antiguo compañero de Walter y enamorado desde siempre de Patty. Aquel engranaje perfecto empieza a atascarse por distintos sitios y el autor intercala pasajes de la historia de Walter y Patty, en la que vamos conociendo mucho de su pasado y también de sus miserias presentes y futuras.

        Un libro, todo lo contrario que en otros, en el que me alegró encontrarme con el "the end", en ningún momento de la historia sus letras llegaron a atraparme.

L'étranger

L'étranger

     Primera novela publicada por el escritor francés Albert Camus (1913-1960). En 1957 se le concedió el premio Nobel de Literatura por "el conjunto de una obra que pone de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de hoy". Nacido de una familia de colonos franceses en Argel, donde realizó sus primeros estudios a los que siempre estuvo agradecido. De hecho es conocida la anécdota de dedicar su discurso del premio Nobel a uno de aquellos profesores que tuvo.

      Había escuchado el título de esta novela, pero una reseña que leí el otro día fue la que me animó a leerla en francés. El comienzo del relato, sin duda, llama la atención:

Aujourd’hui, maman es morte. Ou peut-être hier, je ne sais pas. J’ai reçu un télégramme de l’asile: "Mère décédée. Enterrement demain. Sentiments distingués". Cela ne veut rien dire. C’était peut-être hier. (Hoy mamá ha muerto. O quizás ayer, no lo sé. He recibido un telegrama del asilo: "Madre fallecida. Mañana entierro. Sentimientos distinguidos".  Eso no quiere decir nada. Tal vez fue ayer).

    Un estilo de frases cortas, casi de telegrama, escrito en frases cortas y en primera persona por el protagonista, el señor Merseault. Se nos presenta como un hombre apático, carente de emociones, como el dolor ante la muerte de su madre o ante la cercanía de su propia muerte. Se mueve en un mundo, como otra persona más, sin embargo parece que camina en él de puntillas. Incluso al amor o la amistad son cosas a las que no le da importancia. Me ha resultado interesante enfrentarme con este texto de Camus, que se lee bien y hace pensar en el agobio de que debe ser el encontrarse sumido en un absurdo existencial.

       Esta novela fue llevada al cine en 1967 por el director de cine italiano Luchino Visconti.

No me llames

No me llames

No me llames Rosa

porque  sufrieras de mis espinas tortura,

llámame así

porque hayas gustado mi hermosura.

 

No me llames Esperanza

porque tengas la de perderme,

llámame así

porque tengas la de tenerme.

 

No me llames Luz

porque estés deslumbrado,

llámame así

porque te sientas iluminado.

 

No me llames Remedios

porque lo nuestro no tenga solución,

llámame así

porque te sirva de consolación.

 

No me llames Camino

porque nuestra vida sea tortuosa,

llámame así

porque vamos por uno de rosas.

 

No me llames Soledad

porque te sientas solo,

llámame así

porque juntos lo tenemos todo.

 

No me llames Mujer

porque quieras sentir distinción,

llámame así

porque sea objeto de tu pasión.

 

No me llames de tantas maneras,

sólo mírame y coge mi mano.

Lo que me importa es que me quieras

y tenerte siempre a mi lado.

O sí tanto en llamarme insistieras

hazlo sólo por mi nombre: Charo.

Autoedición

Autoedición

    Muchos de los que andamos por este mundo de la blogosfera, leyendo blogs, somos aficionados a la escritura. Esa es la razón por la que quería daros a conocer una herramienta gratuita que se ha creado en Bubok, llamada bubokwriter y permite autoeditarse libros en formato epub.

       Ya es cuestión de animarse, ponerse a escribir y autopublicarse.

El invierno del mundo

El invierno del mundo

     Segundo libro escrito por Ken Follet de la trilogía The Century. Sigue en éste la historia iniciada en "La caída de los gigantes".  Y cuando se empieza a leer, enseguida traemos de nuevo a nuestra mente aquella historia leída, hace ahora justamente dos años, de las cinco familias ya conocidas en el anterior libro: alemana, galesa, británica, rusa y norteamericana. Los años del siglo XX han transcurrido desde entonces y serán en ellos protagonistas los hijos de los que entonces conocimos.

Se inicia la historia en Alemania cuando el partido nazi estaba intentando hacerse con el poder y con este punto de partida y de la mano de los miembros de estas familias avanzaremos por la convulsa historia de una parte del siglo XX. Asistiremos a la guerra civil española y a la batalla de Belchite. Veremos la Segunda Guerra mundial, su inicio y su desarrollo a través de los puntos de vista de los distintos países. Presenciaremos derrota de Alemania y su invasión por el ejército soviético. Conoceremos la maduración de los personajes desde jóvenes estudiantes a conseguir importantes cargos políticos. Las distintas ideologías aparecerán y chocarán entre sí. Y participaremos en el desarrollo de la bomba atómica.

Un libro que atrapa desde el principio y que cuesta cada vez que hay que dejar de leerlo. Sus más de ochocientas páginas se hacen cortas y cuando se acaban, uno está deseando que no tarde en salir esa tercera  parte prevista.

Una cita anual

Una cita anual

            Él notó una cierta inquietud al despertar y ese nerviosismo que le provocaba siempre su cita con Ella. Tras un frugal desayuno se dirigió a la casa de Ella. Al llegar a la puerta miró el reloj, las once, había  llegado puntualmente y le dolió que Ella no estuviera allí para comprobarlo. Tras unos minutos Ella apareció, como siempre, a un paso tan rápido que creaba ondas en el aire con la melena negra que caía sobre sus hombros. Ella abrió la puerta y pasaron al interior. El olor que flotaba en el aire le evocó otras citas anteriores.

            Ella le dijo que se quitara la camisa y los pantalones y que se tumbara. Él era  consciente de que Ella no se andaba con preámbulos y en el fondo le gustaba,. Cerró los ojos como si las sensaciones que sabía que iba a vivir le invitaran al relajamiento y se sintió observado por la mirada escrutadora de Ella, que imaginó transitando por sus ocultos rincones. No fue capaz de saber qué tiempo duró eso, perdió la noción del mismo. Despertó de aquella evanescente nube, cuando escuchó la cadenciosa voz de ella diciendo que se quitara los calzoncillos. Siempre, llegado este momento, se sentía azorado por su desnudez, pero sólo fue un instante, se estaba acostumbrando a que aquellos ojos azules de largas pestañas aterrizaran periódicamente sobre su piel.

            Seguía con los ojos cerrados, cuando sintió los dedos hábiles de ella recorriendo su sexo, primero, los entreabrió y observó cómo, ahora, toqueteaban sus testículos y fue cuando le escuchó esas palabras que rompieron el silencio de la habitación:

-Tienes unos testículos estupendos.

            Él no pudo menos de sonreír ante tan taxativa afirmación, no porque lo sintiera como un piropo, sino porque le gustaba el tono que ella empleaba. Ella siguió hurgándolos hasta que pareció despertar de un sueño y en aquella postura de calzoncillos caídos le conminó a que apoyara sus codos y le brindara sus nalgas. Él se sostuvo como pudo, lo que provocó una leve oscilación a su cuerpo, no quería imaginar la visión  escatológica de la que estaría ella disfrutando. Escuchó el rumor del gel, como siempre la delicadeza era una de las características de ella y no tardó mucho en sentir como lo penetraba hasta ese punto que él pensaba intocable. La sensación fue extraña, sorpresiva como otras veces, algo molesta y sobre todo peculiar por sentirla a Ella tan dentro de sí. Ella salió suavemente de aquella angosta cavidad, mientras él notó humedades por distintas partes de su cuerpo. Se secó con un papel que Ella le alargó y procedió a colocarselos, primero los calzoncillos y luego el pantalón, en su sitio.

-Todo estupendo- le dijo ella sonriente, repitiendo aquel vocablo que tanto le gustaba escucharle. Y esbozó aquella sonrisa que, a estas horas, él tanto agradecía tendiéndole una mano cálida para decirle adiós.

   Bajó las escaleras con las piernas algo descompensadas por aquella reciente inoculación de Ella y salió contento a la brisa de la mañana. Ya no tendría que volver a ver a su uróloga hasta el año que viene. ¡Uff!

 

La canción de los maoríes

La canción de los maoríes

   Segundo título de la escritora alemana, de seudónimo Sarah Lark, en torno a unas familias en esa tierra tan desconocida que resulta para nosotros. Tras leer "En el país de la nube blanca", me quedé con más ganas de saber qué le ocurriría a aquellos personajes, que tras tantas páginas se convirtieron en conocidos. Y esta segunda novela no me ha decepcionado, es más me ha gustado incluso más que la primera. A los personajes rápidamente se les reconoce y se encarga con habilidad la autora de en párrafos concisos, recordarnos historias pasadas que ya conocimos, lo que se agradece para refrescarnos la memoria.

    En este relato las protagonistas son Kura y Elaine, las nietas de aquellas mujeres que atravesaron el océano en un barco para casarse en unos matrimonios que nada tuvieron que ver con lo que ella imaginaban. También el amor será el detonante de las aventuras de Elaine y Kura. La primera en un matrimonio que la llevará a un apartado rincón de la isla y la segunda, de sangre maorí y heredera de una importante finca dedicada al cuidado de ovejas, que a través de su matrimonio busca dedicarse a su sueño: el canto. Aparecen personajes verdaderamente odiosos, muy bien elaborados, otros que a medida que transcurren las líneas se transforman de bellacos a héroes y otros como Elaine o Tim, que no dejan en ningún momento de caernos simpáticos. Las vidas de las dos protagonistas dan muchas vueltas y revueltas, pero acabarán por coincidir. El libro termina dejando una puerta abierta a una nueva historia que, sin dudar la espero con ganas.  Una historia larga, pero que se empieza a leer y fluye hasta que se termina, con una cierta pena por llegar al fin.

            “-Señorita Kura, debo agradecerle una vez más por haberme introducido en la interpretación de la flauta de los maoríes. Ha sido impresionante. Y encuentro fascinante la música de esos…esos <>.

            Kura se encogió de hombros.

-No tiene por qué disculparse de que los maoríes sean indígenas-respondió-. Además no es cierto. También inmigraron aquí. En el siglo doce, desde una isla cerca de la Polinesia que se llama Hawaiki. Nadie sabe cuál era exactamente. Sin embargo, los nombres de las canoas en las que viajaron han pasado a la posteridad. Mis antepasados, por ejemplo, llegaron a Aotearoa en la Uruau.

-Aoteroa es la palabra maorí para Nueva Zelanda, ¿verdad? Significa…

-Gran nube blanca- completó Kura aburrida-.”

Misión olvido

Misión olvido

      La segunda y esperada novela de María Dueñas, autora de El tiempo entre costuras que fue todo un éxito literario. En esta segunda novela la protagonista también es una mujer: Blanca, una profesora de universidad  que tras veinticinco años de matrimonio es abandonada por su esposo. Como sus dos hijos son ya mayores, decide pedir una beca en una universidad californiana, para escapar de un ambiente que se le ha hecho irrespirable.

          Al llegar allí se dedicará a ordenar los desordenados documentos de Manuel Fontana, un antiguo profesor de aquella universidad, fallecido veinte años atrás. Era un profesor español que fue a estudiar allí y tras estallar la guerra civil nunca más volvió a España. Entre otras cosas se dedicó al estudio de las misiones franciscanas en California y esas irán apareciendo en aquellos viejos legajos. En esa búsqueda aparecerán distintos personajes, principalmente Daniel Carter. Antiguo profesor de esa universidad y que fue alumno del profesor Fontana. 

La trama salta desde el tiempo que se desarrolla la historia de Blanca, a finales del siglo XX, a las historias de juventud del profesor Fontana o la de Daniel Carter. Aunque la prosa es exquisita, el relato no acabó de engancharme, sobre todo en la primera parte. Luego hay aspectos de una cierta intriga que me atrajeron más mi atención. 

Aunque poca gente ven los títulos de créditos de las películas o lee los agradecimientos de un autor, me ha gustado una frase en este apartado:

"Y finalmente, a todos los lectores que a lo largo de tres años irrepetibles me han inyectado su ilusión y me han pedido que siga escribiendo historias que les rocen el alma y les haga pensar que lo mejor de su vida, muchas veces, todavía está por llegar."

       Habrá que seguir estando atentos a las próximas historias de María Dueñas.

Ascensum

Ascensum

         La primera vez que escuché hablar de la fachada de la Universidad de Salamanca fue con 13 años, cuando mi profesor de historia, decía que era la mayor joya del plateresco, llamado así porque en la fachada se imitaba el arte de los plateros. No sabía yo entonces lo que era un platero pero mirando la foto que traía mi libro me gustó aquella fachada.

            Años después en una fría noche de abril de 1977, visité Salamanca por primera vez y unos amigos me guiaron por aquellas callejuelas, que a mí me parecían sacadas de otra época. Tras entrar por la calle de los Libreros, de pronto me sorprendieron haciéndome girar la vista  a la izquierda y,  abriéndose la calle a una plaza, el patio de Escuelas, contemplé ante mí, maquillada por la luz de la luna, la magnífica fachada de la Universidad. Me situé junto a la estatua de Fray Luis y me quedé un rato mirando aquel mosaico de variadas imágenes, intentando aguzar la vista para ver aquella extraña rana que decía que había en aquella fachada y cuya visión, decían que, era imprescindible si se pretendía aprobar la carrera.

            Muchas veces visité después aquel entorno mágico y cambiante a la vez, a quien la luz del día y el transcurrir de las estaciones mutaban el color y su aspecto. Sin duda, me quedo con esas horas del atardecer, en que los rayos del sol, que se oculta al otro lado del río, revisten de un tono dorado imposible de igualar para cualquier paleta de colores.

            De ella decía Unamuno: “Eso sí, la fachada se abre a un patio exterior que es un encanto y un consuelo. Luego que ha cesado el vocerío estudiantil, cuando están cerradas y mudas las aulas, en horas o en días de vacación, sobre todo en las tardes lentas del verano, ese patio de las Escuelas Menores, con su broncíneo Fray Luis de León en el centro, sobre su pedestal, con un eterno gesto de apaciguamiento, es algo que habla al alma de lo eterno y lo permanente. No doy por nada del mundo ese patio, henchido en su silencio de rumores seculares, ese patio sin ruido de tranvías ni de ferrocarriles ni de vana agitación humana.”

            No es extraño pues, que dada mi admiración por tan inmensa fachada en mi reciente viaje a Salamanca estuviera deseando subir al Ascensum. Es una plataforma colocada que asciende por la fachada, con motivo de la próxima restauración, y que permite contemplarla de tú a tú, con una perspectiva y cercanía de las que nunca he tenido oportunidad. Podremos detenernos frente a esas figuras que siempre vimos tan altas y tan lejanas, descubrir sus detalles, admirar la habilidad de aquellos canteros e incluso sacar una foto de la rana, con esta perspectiva, que de otra manera hubiera sido imposible. 

            Quedan pocos días, el 14 de octubre termina Ascensum, es una ocasión única que si se tiene la oportunidad debería aprovecharse, con lo que se convertirá esa experiencia en inolvidable.


Ardiente verano

Ardiente verano

         María una treintañera que vive en Madrid con su hijo adolescente se tiene que ir a veranear al pueblo de su exmarido, Monbeltrán, a casa de su suegro Abel. A ella no le gusta nada aquel ambiente y afronta muy mal aquellos días allí. Un día paseando por el campo se encontrará con una cuadra y dos caballos,  pero mientras los observa, ella es observada por un hombre a quien no conoce y la introduce en una cabaña…se deja llevar… A partir de este momento su ánimo cambiará y anhelará el momento de encontrarse con aquel desconocido, que pronto se nos revelará a ella y a nosotros quien es.

            Un relato sostenidamente erótico el escrito por Noelia Amarillo, que logra mantener la atención del lector e ir acrecentando progresivamente la tensión sexual de la historia. Las escenas explícitas de sexo van encajadas en una trama argumental que la hace apetecible a la lectura. La ambientación y el paisaje quedan bien retratados y se nos hacen cercanos. Y asistiremos a la evolución de la protagonista y al cimbreo de sus ideas que no eran tan firmes como ella pensaba.

No fue un acto amable ni tierno. No hubo besos delicados ni caricias suaves. Fue el encuentro entre dos maneras de vivir, pensar y sentir. No fue desesperación, instinto ni sexo, sino el choque entre dos voluntades que, sin ser consciente de ello, caminan en la misma dirección a la vez que están separadas por la duda y el recelo. El encuentro entre cuerpo, alma y corazón de dos vidas que se complementan para formar el río vital, caudaloso y salvaje que quiebra la coraza más dura y la convierte en un único latido, compenetrando sus cuerpos y sus sentimientos hasta fundirse”.

En el país de la nube blanca

En el país de la nube blanca

      Este libro está escrito por la escritora alemana Sarah Lark (seudónimo de Christiane Gohl), nacida en 1958 y que reside en España donde dirige una granja de caballos.  En este primer libro de lo que es una trilogía, nos cuenta la historia de dos mujeres, Gwyneira y Helen, que en 1852 emprenden viaje desde Inglaterra a Nueva Zelanda para casarse en aquellas lejanas tierras. Ninguna conoce a su novio y  las dos descubrirán que la vida con la que se encontrarán allí será muy diferente a las ilusiones con las que inician el viaje. La historia transcurre durante veinticinco años y en estos veremos cómo van evolucionando las aventuras de estas dos mujeres, que establecen una sólida amistad, y de todo ese elenco de personajes que salpican sus líneas. Unos personajes bien trazados y que nos caerán bien u odiaremos por su forma de actuar. Es importante reseñar también el paisaje de Nueva Zelanda, que nos retrata magistralmente asomándonos a este país desconocido, a sus pobladores los maoríes, sin duda también protagonistas, y a las ovejas que pastan en sus praderas.

Esta novela de casi ochocientas páginas la aconsejo vivamente. Desde el principio me ha atrapado entre sus líneas, quedándome con ganas de seguir leyendo. La segunda parte es “La canción de los maoríes”. Y la tercera, he leído en algún sitio, que se publicará en noviembre en nuestro país.

La sombra de la sirena

La sombra de la sirena

       Es la sexta entrega de la novelista sueca Camilla Läckberg, en la que vuelve hacer creíble con su habilidad  literaria nuevos asesinatos en la población, aparentemente tranquila, de Fjällbacka.  También si entras en las búsquedas de este blog se puede observar que es el sexto de sus libros del que hago reseña. En esta ocasión un hombre ha desaparecido y la policía, dirigida por Patrik, uno de los habituales protagonistas, no consigue encontrar rastro de él. Finalmente lo encuentran congelado en el hielo. Por otro lado un amigo del desaparecido, el escritor Christian Thyndell, uno de los amigos de la víctima lleva más de un año recibiendo amenazas anónimas, pero no sólo él…

      Cuando se ha leído los distintos libros de esta saga, gusta el encontrarse a los protagonistas que van evolucionando en cada libro. En éste Erika la mujer de Patrik, está embarazada de mellizos, lo que no obstaculiza para que su curiosidad la mueva de un lado a otro para investigar, siendo compadecida por el lector a quien no le cuesta imaginar la dificultad de sus movimientos. A pesar de tener esa cierta relación de continuidad con las anteriores se puede leer perfectamente con independencia de ellos.

            Dentro de los capítulos, la autora, tiene habilidad para saltar de una escena a otra sin dificultar la lectura. La autora escribe en dos espacios temporales, que se distinguen por la inclinación de las letras. Al principio cuesta reconocer un poco a los nuevos personajes, diferentes y tan variados, pero llega un momento en que la trama empieza a fluir de tal manera que arrastra velozmente, por lo que cuesta dejar de leer.  Aunque la intriga se revela al final, alguna trama queda abierta para que el lector esté expectante a ver cuando sale el siguiente libro.

La délicatesse

La délicatesse

     A veces el no haber podido  ver una película, aquí son habituales y reiterativas las películas infantiles y las de superhéroes, como ha sido el reciente estreno de "La délicatesse" me ha llevado a buscar el libro. En esta ocasión lo encontré su versión original francesa y tengo que decir que he disfrutado leyéndolo. 

     El autor de la novela es David Foenkinos, que dirige película junto con su hermano. Nos narra la historia de Nathalie a quien su historia de amor con su marido François es truncada por un accidente. Es tan fuerte el golpe, que le cuesta recuperar su vida. Ella vuelve a su trabajo en una empresa de capital sueco, donde su jefe Charles, un hombre casado, siempre ha estado enamorado de ella y sigue sin perder las esperanzas. Pero un día, sin saber cómo, algo sorpresivo ocurre en su despacho con Markus un compañero de trabajo natural de Suecia. A partir de entonces una extraña y tierna historia de amor se desarrolla entre ellos y, no saben muy bien por qué, ya no serán los mismos a los ojos de sus compañeros.

        Una historia original, de dudas, amor y ternura. Estilo muy original  el de David Foenkinos que en algunos capítulos se sale de la historia para hacer referencias acertadas o aclaraciones a algunos de los sucesos o reflexiones de los protagonistas. Como cuando hay una reflexión sobre el arte que nunca se creará cuando muere un artista y nos cita cinco posibles obra que John Lennon hubiera escrito en años posteriores a  1980 si no hubiera muerto en ese año. Me he quedado con ganas de ver la película.

"C’est alors que Nathalie se mit à pleurer. À pleurer vraiment. Les larmes de cette souffrance retenue face à son père. Elle ne savait pas pourquoi mais elle ne s’était jamais laissée aller devant lui. Peut-être parce qu’elle était fille unique? Peut-être parce qu’elle devait jouer aussi le rôle du garçon? De celui qui ne pleure pas. Mais elle était une petite fille, une enfant, qui avait perdu son mari. Alors, après tout ce temps, dans l’ambiance évaporée du Pez, elle se mit a pleurer dans les bras de son père. À se laisse dériver dans l’espoir de la consolation."

(Fue entonces cuando Nathalie se puso a llorar. A llorar con ganas. Las lágrimas de este sufrimiento retenido frente a su padre. Ella no sabía la razón, pero nunca se había dejado ir delante de él. Quizás porque era hija única? Quizás porque ella tenía que jugar también el papel de muchacho? De los que no lloran. Pero ella era una jovencita, una niña, que había perdido a su marido. Entonces, después de todo este tiempo en el evaporado ambiente del Pez, ella se puso a llorar en brazos de su padre. Y se dejó llevar a la espera de consuelo).

El manuscrito de nieve

El manuscrito de nieve

    Tras aquella primera incursión en la Salamanca de finales del siglo XV con "El manuscrito  de piedra", el profesor Luis García Jambrina nos vuelve a narrar las peripecias de su  peculiar detective: Fernando de Rojas, autor de La Celestina. El bachiller Fernando de Rojas empieza a investigar el asesinato de un estudiante. En estas pesquisas le ayudará el joven Lázaro y un amigo fraile. Tras aquel asesinato empiezan a sucederse otros tantos, en los que todos los cadáveres se caracterizan porque aparecen con algún miembro de su cuerpo cortado. El protagonista se irá sumergiendo en el interior de unas peligrosas luchas de poder y la historia se complicará hasta el  punto de poner en peligro su propia vida. 

      Un interesante argumento que atrapa al lector y lo introducen con maestría en el ambiente salmantino de la época. Novela muy bien documentada en la que el autor nos recrea muchas anécdotas e historias que nos permiten conocer mejor la ciudad. Por sus páginas además aparecen otros personajes, las familias nobles cuyos apellidos e insignias jalonan sus monumentos y participaron en las famosas luchas entre los Bandos. También se habla del arzobispo Alonso de Fonseca, de Fray Juan de Sahagún, futuro patrón de la ciudad, de Lucía de Medrano y Beatriz Galindo, hasta tiene su aparición Isabel la Católica... 

       Una forma de distraerse, saboreando literatura y aprendiendo historia de la que denominó Unamuno, "alto soto de torres":

    "¡Uf! Según parece, los bandos tienen su origen en la distinta procedencia de las familias repobladoras que se asentaron en Salamanca a comienzos del siglo XII. Los motivos de su desavenencia tenían que ver, naturalmente, con la lucha por el poder y la posesión de la tierra. Pero cualquier pretexto era bueno para poner de relieve sus diferencias e iniciar una nueva disputa. Después la guerra entre Pedro I y Enrique de Trastámara propició la aparición de dos bandos enfrentados, dirigidos por los linajes de los Tejeda y los Maldonado, que apoyaban respectivamente a uno y otro. Y, enseguida, esta escisión se fue extendiendo a toda la ciudad; de tal modo que, a finales del siglo pasado, Salamanca ya está dividida en dos grandes parcialidades".

V de venganza

V de venganza

     Un caso más de la detective Kinsey Millhone, que corresponde a la exitosa serie de "El alfabeto del crimen" de la escritora norteamericana Sue Grafton. Es el tomo veintidós y durante toda esta larga singladura, estas narraciones no han perdido la frescura y el interés argumental. Todo lo contrario, el personaje protagonista se ha ido perfilando y los personajes secundarios han ido cobrando una mayor entidad, las historias se entrecruzan y nos hacen evocar situaciones que ya conocíamos. En este libro me ha llamado la atención el diseño como personaje de uno de los "malos", por el que acabamos teniendo hasta simpatía.  Cada libro de Sue Grafton es un acierto y un disfrute tal, que nos hace temer qué ocurrirá con la serie tras la llegada de la Z.

En esta ocasión estando Kinsey en un centro comercial, observa a dos ladronas, una de ellas es detenida  inicia la persecución de la otra, lo que está a punto de costarle la vida. La ladrona detenida sale de la cárcel, pero al día siguiente se suicida, aparentemente, tirándose de un puente. La pareja de la ladrona no acaba de creerse que ella se dedique a robar, aunque reconoce que sabe bien poco de ella, contrata a Kinsey para que investigue. Lo que no sabe Kinsey es que se las tendrá que ver con mafiosos muy peligrosos y policías corruptos. 

"Charlé con William, cumplimenté a la cocinera, saludé brevemente a un par de parroquianosa los que conocía y salí disparada. Para cuando entré en mi estudio ya eran las siete de la tarde.Había conseguido llenar una hora . ¡Pues vaya! Estábamos en abril,. No oscurecería del todo hasta casi las nueve, así que haber dejado algunas luces encendidas en mi estudio era una clara muestra de optimismo: pensé que pordía matar el tiempo durante toda una tarde con un copa de vino y un plato de tocino y chucrut. Afortunadamente, la luz de mi contestador estaba parpadeando, así que le di a la tecla como si me fuera a proporcionar comunicación procedente del espacio exterior."