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El búcaro de barro

Libros que leí

El jardín olvidado

El jardín olvidado

     Poco antes de la Primera Guerra Mundial una niña es abandonada por una mujer en un barco con destino a Australia. Allí será acogida por una pareja y no se le revelará que no es su hija hasta que cumple veintiún años. Esto cambia la vida de Nell O’Connors y años más tardes volverá a Cornualles a rastrear sus orígenes. Pero no será hasta la muerte de Nell, cuando su nieta Cassandra vaya a Cornualles a hacerse cargo de su herencia, una casa con un mágico jardín que perteneció a sus antepasados, y vaya trenzando los hilos de una compleja historia hasta averiguar algo que durante años  había estado oculto.

     Una interesante narración la de la escritora australiana Kate Morton, que no tarda en atrapar al lector. Está escrita de una forma original, pues los capítulos van dando saltos  en el tiempo en distintas épocas, de modo que se nos va revelando la trama de manera hábil. Además cada vez que terminamos un capítulo nos deja con ese querer saber más y pega el salto a otra época, para luego retomar aquello que deseábamos conocer.

        Es la primera experiencia de  lectura que he tenido en un ebook. Se pierde algo de poesía, pero reconozco que es mucho más práctico para transportar y pesa menos que el libro  original, lo que hace su lectura más cómoda.

Dime quién soy

Dime quién soy

         Esta novela de la periodista Julia Navarro, nos narra la investigación que realiza un joven periodista sobre las desconocidas peripecias de su bisabuela, Amelia Garayoa, que pesa como una molesta losa sobre la historia de su familia. A medida que avanza en la aventura de Amelia, va descubriendo como fue una mujer, sin duda, muy especial en muchos sentidos, capaz de dejarlo todo, incluso a su propio hijo, por amor. Nos la encontraremos en el Moscú estalinista, en Buenos Aires, en Londres, en Berlín, en Roma, el Cairo… viajes unidos habitualmente a una peripecia política y amorosa, a la vez. Con esta investigación vamos viajando por ella por los grandes hitos históricos del siglo XX.

         No definiría esta novela como de gran literatura, pero sin embargo me ha conseguido entretener y ha mantenido mi atención durante las casi mil cien páginas que tiene, por lo que la recomiendo.

Lo que está en mi corazón

Lo que está en mi corazón

    Esta novela de la escritora chilena Marcela Serrano fue premio planeta en el año 2001. Nos narra la historia de Camila que, vive en Nueva York, y se traslada a Chiapas para escribir un reportaje para una revista norteamericana, sin haber superado la muerte de su bebé recién nacido. Camila llega a San Cristobal de las Casas y se suceden una serie de acontecimientos políticos y amorosos en los que se ve inmersa y tratando de aclarar la realidad que vive por dentro y en la que se cuestionará su relación con su madre y su marido.

    Un libro que a pesar de su prosa elegante y cuidada, me ha costado terminarlo. Los personajes aparecen un tanto desdibujados y ni siquiera con la protagonista me he logrado encariñar.

      "Enredando con su mano mi pelo rojo, comenzó a jugar con él y desde ahí recorrió, con un dedo largo, lentamente, la línea de mi perfil. Cuando llegó a mi boca, instintivamente se lo retuve con los dientes y comencé a morderlo. Su respuesta fue inmediata:: introdujo su dedo adentro de mi boca, mojándolo con mi saliva, como si con ello comenzáramos a empujar fuera nuestras oscilaciones. La febril expectación de ambos incendió la noche y no supimos cómo nos cogió el vértigo, en qué instante nos besábamos como dos desatados infatigables esparciendo en nuestro derredor un oro desconocido".

Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo

          Esta es la historia de dos mujeres, Olga y Mari Loli, muy diferentes en algunos aspectos, formación y estatus, pero muy semejantes en esas dudas que acompañan a toda mujer en alguna época de sus vidas.

         Olga, bióloga, a punto de cumplir la cincuentena y con dos hijos adolescentes, al regresar a casa tras una expedición en el Hespéride, nota extraño a su  marido, cargado de un cierto embobe y de una nueva estética.

         Mari Loli trabaja de cajera en un supermercado, de 37 años, una hija de guardería y dos hijos adolescentes, observa como su marido con la excusa de pedidos que tiene que hacer con el camión se ausenta cada vez más de su casa.

         Tanto una como otra acusan la íntima frialdad de sus maridos y empiezan a sospechar de la infidelidad de los mismos. A través de las letras, cuando las protagonistas reflexionan o hablan con sus amigas nos llegan sus dudas sobre la infidelidad ajena, que van tornando a ese sentimiento entre miedo dudoso y gustosamente osado ante la posible propia infidelidad.

         Nos aparecen retratadas sus vidas cotidianas, con sus lamentos, en ocasiones silenciosos, y sus expectativas que las hace volar más allá de la realidad y, en el fondo, sobrevivir, más allá de lo que imaginaban. Aunque son dos historias totalmente diferentes, en algunos momentos de la narración, la escritora juega con nuestras protagonistas y se relacionan levemente en el transcurso de sus historias.

         Su autora Gemma Lienas, autora de novelas tanto para jóvenes como para adultos entra aquí en la intimidad de dos mujeres para hablarnos de la mujer.

El tiempo entre costuras

El tiempo entre costuras

Nos narra la historia de una joven modista de Madrid, Sira Quiroga, que pocos meses antes del alzamiento, abandona el novio con el que se iba a casar y su ciudad siguiendo hasta Tánger a un hombre del que se enamora.  Al cabo de un tiempo, éste la abandona y ella se traslada a Tetuán, donde se encuentra sola y sin dinero.  A través de algunas amistades y tras algunos trapicheos en los que se mete logra montar un taller de costura, donde en poco tiempo adquirirá  merecida fama. La guerra estalla y distintos personajes históricos se introducen entre las páginas.  Sira, a través de un amigo británico, consigue sacar de Madrid en plena guerra a su madre que vendrá a ayudarle en su taller. Poco a poco, irá madurando y apareciendo en ella la mujer resolutiva y valiente, que unos años antes no pudo imaginar. Acabada la guerra se trasladará a Madrid, donde seguirá con su costura y otro tipo de actividades, sin duda mucho más peligrosas.

Primera novela de la manchega María Dueñas, que ha resultado todo un éxito editorial. Narrada en primera persona, vamos asistiendo a esa evolución paulatina de la protagonista. En algún momento me ha parecido flojear la narración, quizás en esa parte en que la protagonista habla de “oídas”, pero luego se recupera un tono, que en algunos momentos arrastra  con la intriga que nos crea.  No me ha decepcionado las expectativas que tenía creada con su lectura.

“Me devolvió la sonrisa y un pellizco en la mejilla, cargados los dos de afecto y de una sabiduría tan vieja  como los tiempos. Ambas intuíamos que a partir de entonces todo sería distinto. Nos seguiríamos viendo, sí, pero sólo de cuando en cuando y discretamente. Íbamos a dejar de compartir techo, ya no presenciaríamos juntas las broncas, sobre el mantel; no recogeríamos la mesa al terminar de cenar, ni hablaríamos con susurros en la oscuridad de mi mísera habitación. Nuestros caminos estaban a punto de separarse, cierto. Pero los dos sabíamos que, hasta el fin de los días, nos uniría algo de lo que jamás nadie iba a oírnos hablar.”

El club de los viernes

El club de los viernes

   Es la historia de Georgia Walker, una mujer feliz y luchadora. Vive en Nueva York y sin ayuda ha criado una hija que ahora es adolescente. Tiene una bonita tienda de lanas en Manhattan donde se ha creado un curioso club, que todos los viernes se reúne en torno a su pasión por el punto. 

    En torno al punto, Kate Jacobs, va entretejiendo las distintas historias de las ocho mujeres que allí se reúnen. Sus distintas historias la han conducido a este lugar en el que pueden compartir una vida que ahora les empieza a cambiar y en las que de alguna forma siempre el amor está presente.

    Un libro distraído, atrapa desde el principio haciendo que el lector se sienta acogido por sus letras y partícipes de las distintas aventuras de sus protagonistas.

El vals lento de las tortugas

El vals lento de las tortugas

Segunda parte del libro Los ojos amarillos de los cocodrilos, en que la francesa Katherine Pancol, nos envuelve de nuevo con ese peculiar universo de sus personajes ya conocidos y sus tramas bien urdidas. Su protagonista sigue siendo Josephine, esa mujer cuarentona y gris, que se hizo famosa con la publicación de una novela histórica. Ahora ha cambiado de domicilio a una zona mejor de Paris, en donde vive con su hija pequeña. Su hermana descubierta en el engaño de querer hacerse pasar por la autora de dicha novela, malvive depresivamente en un centro siquiátrico. Y su marido que supuestamente fue devorado por un cocodrilo, da de vez en cuando señales de vida. Josephine está muy enamorada con un amor prohibido por su cuñado y un día yendo por la calle sufre un intento de asesinato.

         La autora nos presenta una serie de personajes aparentemente normales, pero en los que nos revela sus deseos más íntimos. Aparece un asesino en serie de mujeres. Un niño con una inteligencia fuera de serie. Un hechizo capaz de destrozar una familia. Y sobre todo en sus páginas todos revelan una necesidad grande de ser amados. El estilo es dinámico donde monólogos interiores y diálogos encajan a la perfección y un cierto tono de humor, a pesar de las tragedias, tiñe todo el relato.

"Él la estaba esperando cerca de las barcas. Sentado en un banco, las manos en los bolsillos, las piernas estiradas, su gran nariz apuntando al suelo, una mecha de pelo moreno barriendo su rostro. Ella se detuvo y le miró antes de abordarle. Por desgracia no sé tomarme el amor a la ligera. Me gustaría echarme al cuello de aquel a quien amo, pero tengo tanto miedo de asustarle que ofrezco la cara humildemente para recibir un beso. Le amo a hurtadillas. Cuando levanta sus ojos hacia mí, cuando atrapa mi mirada, me adapto a su estado de ánimo. Me convierto en la enamorada que él quiere que sea. Me enciendo a distancia, me controlo en cuanto se acerca. Usted no sabe nada de eso, Luca Giambelli, usted se cree que soy un ratoncito temeroso, pero si apoyara su mano sobre el amor que hierve dentro de mí, le produciría quemaduras de tercer grado."

En un momento determinado uno de los personajes dice: "Quiero una piel contra la que frotarme, pero una piel que me hable y que me ame", pero esta frase se le puede aplicar a muchos de ellos.

Lo que esconde tu nombre

Lo que esconde tu nombre

     Esta novela de Clara Sánchez, fue Premio Nadal 2010 y es de esos libros que me enganchan desde el principio. Nos cuenta la historia de una joven que se retira a un pueblo de la costa levantina y, embarazada de un hombre del que no está enamorada, intenta encontrar un sentido a su vida. Conoce en la playa a un matrimonio de octogenario noruegos que le ayudan y entre ellos se crea una amistad, donde empiezan a tratarla como una nieta. Aparece Julián, octogenario también, antiguo prisionero de un campo de concentración que contacta con Sandra y  le avisa de que detrás de la fachada afable de esa pareja se esconden dos antiguos nazis a los que él conoció muy bien. Las investigaciones de Julián atraen la atención del lector y lo acompañamos descubriendo una trama silenciosa, la Hermandad, de antiguos nazis que existe en aquel escondido lugar.

La narración se articula en los monólogos interiores de Sandra y Julián y a través de ellos vamos entrando en un argumento que siempre invita a leer más.

"El olor a tierra y a flores mojadas, incluso antes de que se hubiesen mojado, se mezclaban con la humedad del mar. Se me abrían los pulmones, respiraba mejor que nunca, lo que sería muy bueno para el niño. Al fin y al cabo yo era su ventana al mundo y lo que le llegaba sería muy poco. Oxígeno, música algunas veces, los latidos de mi corazón y posiblemente mi tristeza y mi alegría."

U de ultimátum

U de ultimátum

    Es admirable la constancia de la escritora norteamericana Sue Grafton, para mantener el interés con su alfabeto del crimen. Iniciado en 1982 ha publicado hasta la fecha veintiuna novelas todas con unos títulos de forma original que siempre empiezan por una letra del alfabeto. En todos ellos nos recrea las aventuras de la detective privada Kinsey Millhone, una peculiar investigadora que desarrolla su actividad en la ciudad californiana de Santa Teresa. Después de tantos años sumergido en sus letras, es imposible no sentir una especial simpatía por esta antigua policía, responsable, atrevida y no exenta de sentido del humor, y todo su peculiar universo de personajes y amigos, que se nos van convirtiendo en viejos conocidos. Este reconocimiento del ambiente siempre gusta y anima a leer con ganas, que nunca son decepcionadas, cada ejemplar nuevo de este alfabeto.

En U de ultimátum, un joven acude a ver a Kinsey, a punto de cumplir sus 38 años, para hablarle de un antiguo caso nunca resuelto: la desaparición de una niña veinte años antes. Una noticia ha reavivado los recuerdos del joven y cree que cuando él era pequeño vio a dos hombres enterrando un cadáver que podría ser el de la niña desaparecida. Kinsey empieza a investigar y aquello va a resultar más peligroso de lo que parecía. Generalmente están escritos en primera persona, narrado por Kinsey, en este hay un narrador que se encarga de contarnos historias de hace veinte años que nos aclararán bastante el presente.

Crimen en directo

Crimen en directo

         Cuarta novela policíaca de la autora sueca Camilla Läckberg, tras los éxitos de las tres anteriores:  La princesa de hielo, Los gritos del pasado y Las hijas del frío. En esta narración sus habituales protagonistas, Erika  y Patrik, siguen disfrutando de su vida en esa ciudad de nombre impronunciable,  Fjällbacka, ahora con la compañía de su pequeña Maja. Patrick sigue trabajando en su comisaría, a la que llega una policía nueva, con sus ya habituales compañeros.

         Mientras Erika y Patrik preparan su boda, Patrik debe investigar un aparente accidente de tráfico en el que muere una mujer y que pronto sospechará que es un asesinato que tiene relación con otros cometidos en el país. A la vez un equipo de televisión acude al pueblo a grabar un reality-show con un grupo de jóvenes, donde a  mayor escándalo más índice  de audiencia, lo que no pueden sospechar hasta que punto puede llegar ese escándalo.

                Otra novela que atrapa de esta autora, en la que los personajes aparecen bien retratados y como viejos conocidos. La trama bien urdida, tiene habilidad para cambiar de registro cuando alguna pista aparece en la historia, dejando al lector con la consiguiente intriga. Ya se ha publicado en nuestro país el quinto libro de la serie:  Las huellas imborrables.

El factor Scarpetta

El factor Scarpetta

       El último libro de la forense Scarpetta, para los que somos incondicionales de Patricia Cornwell. Ya van casi una veintena de título y que siempre aconsejo leer desde el primero, porque los personajes van evolucionando a medida  que avanzan los libros y es fácil perderse en alguna de las referencias que se hace a historias anteriores.

            En esta ocasión es el fallecimiento de una joven asesinada en Central Park el que tendrá que estudiar la forense. A la vez su personalidad pública se acentúa participando en un programa de la CNN dónde le preguntan por la desaparición de una joven millonaria llamada Hanna Star. Las tramas se entrecruzan y al parecer un taxi amarillo, ¿cuál de los muchos que hay en Nueva York?, no es ajeno a ello. Se da cuenta que su vida corre peligro cuando le dejan un paquete bomba en su casa. Variados hilos que se enmarañan, menos mal que cuenta con las personas habituales que forman su equipo entre los que destaca el detective Marino y su sobrina Lucy.

            Siempre me atrapan estas historias, aunque me ha gustado menos que el anterior libro de la serie, quizás porque la trama me ha parecido más estática que en otras ocasiones.

Las amapolas del olvido

Las amapolas del olvido

          En esta narración nos acercamos a la historia real de Andrea, una periodista británica, que decide dejarlo todo para cuidar  a su suegra Nancy, enferma de principio de Alzhéimer y a su suegro Morris que está incapacitado de las piernas. La familia se traslada a una vieja casa al norte de Escocia, con un clima imposible, y allí ella ejerce esa dura e ingrata labor de cuidadora. A través de sus letras accedemos a esa doble intimidad de lo que circula por su interior y de su vida cotidiana en la que intenta acompañar a su suegra de la mejor manera posible.  Se informa sobre el Alzhéimer, entra en internet y lee libros tratando de conocer qué es lo que le está pasando a su suegra y comparte sus descubrimientos con el lector. Sus personajes se mueven en este escenario al que la enfermedad los ha constreñido y vamos siguiendo el avance o quizás en esta enfermedad, deberíamos decir, el retroceso de su evolución.

        Por estas páginas pasan las escenas de su vida cotidiana, sus reflexiones, escritas con la mejor literatura, sus pequeños avances y sus grandes dudas, su toma de decisiones y esos momentos en  que el síndrome de la depresión del cuidador le incide especialmente.  Las palabras bien hiladas se notan vivas y nos conducen por un camino de ternura a ahondar en esta enfermedad, tan oculta y, a la vez tan presente en nuestra sociedad y a la que no podemos dar la espalda.

      “He perdido totalmente la noción de dónde terminan las sensaciones de cuidar Nancy y Morris y dónde empiezan las que me produce vivir aquí. Cuanto más tiempo estamos aquí, ambas cosas, el aislamiento social que conlleva cuidarles y el hecho de que la casa esté en el quinto pino, parecen mezclarse.  La exaltada observación de Wordsworth: “Que exquisitamente la Mente individual/se adapta al mundo exterior/ y también qué exquisitamente/el mundo exterior se adapta a la Mente” suena a burla involuntaria”.

La gaviota

La gaviota

          Otra novela del húngaro Sándor Márai, quien con su peculiar estilo, guste más o menos, nunca me decepciona y logra atraparme. En este caso es la historia de un alto funcionario ministerial que acaba de dictar una orden trascendental que afectará al futuro de muchas personas, cuando una joven filandesa, Aino Laine,  que se parece asombrosamente a una mujer que él amó con locura y que falleció hace unos años, aparece a visitarlo. Se empieza a desarrollar una historia como si fuera una obra de teatro que se reparte en tres escenas: su despacho, la ópera a la que él la invita y la casa del funcionario a donde acuden después el resto de la noche. Toda la historia transcurre en un solo día donde las palabras irán abriendo surcos inexplorados y sorprendentes entre ellos.

            “Sus ojos de un verde grisáceo, observan con neutralidad las aves que pelean por la vida, por el alimento. El anciano les arroja migas metódicamente, cada dos minutos, con amplios desmanes, como un pescador que lanzara el sedal. Las gaviotas ya conocen la secuencia y se precipitan para coger las migas en el mismo instante, con precisión imposible. Hay otras personas que las alimentan; a unos pasos de allí, una solitaria mujer tira trozos de pan hacia los islotes del río. Los viandantes se detienen tiritando, se suben el cuello del abrigo, se apoyan en la barandilla y se entretienen mirando el drama mudo, el mendigar de las gaviotas y su temblorosa acampada sobre la corriente helada”.

Tú serás mi cuchillo

Tú serás mi cuchillo

    Acabo de terminar de leer esta novela del escritor hebreo David Grossman, que es conocido aparte de por sus escritos por ser un activista por la paz. Aquí nos narra la historia de Yair un librero de 33 años y Miriam una profesora de un liceode 40 años, los dos felizmente casados. En una reunión de antiguos alumnos del liceo a la que acude Yair, descubre a Miriam, ni siquiera se hablanm, pero él la observa y decide mandarle una carta a la dirección del liceo donde le propone una relación meramente epistolar pero en la que se intuye que quiere mostrar lo más hondo de sí mismo. Miriam le contesta y así se inicia entre ellos una relación marcada por palabras escritas que van en uno y otro sentido.

      Casi tres cuartas partes de la novela está constituida por las cartas de Yair, no sabemos lo que contesta Miriam, a no ser algunas referencias, pero se puede observar que entre ellos se establece un intenso nexo. La segunda parte, mas breve nos lleva al conocimiento íntimo de Miriam una madre fuerte que lucha para sacar adelante a su hijo discapacitado.

       Es una narración intensa, pero que a mí no me ha terminado de atrapar en algunos aspectos. Sí que me ha atraído la atención y, en algunos momentos, su lectura me ha hecho pensar y mi mente ha divagado en íntimas reflexiones.

    "Quizá debiera contarte que, en mi necedad, durante las últimas semanas he estado pensando que si yo tengo un objetivo en la vida eres tú. O que está relacionado contigo. O que a través de ti lograré, de algún modo, alcanzarlo. Esta creencia no tiene demasiada lógica, pero así es como lo he pensado y es solo a ti a quien puedo escribir algo como esto sin sentirme ridículo. Ahora tendré que volver a buscar ese "objetivo" en otro lugar más sencillo, donde según parece más fácil me resulta buscarlo, bajo la luz, en nombres como Luz o Clara. Lástima.

   Se me ocurre que sí, supongamos, me secuestraran o desapareciera sin dejar rastro, y viniera un detective para intentar entender y recomponer quién he sido solo según lo que los demás que me rodean saben de mí, no lo conseguiría. Mira, también eso lo he sabido gracias a ti, que vivo, sobre todo, de lo que no tengo."

Nadie te encontrará

Nadie te encontrará

Annie O'Sullivan es una agente inmobiliaria que poco antes de que termine su jornada enseña una vivienda a un posible comprador, sin imaginarse que tras aquella sonrisa se esconde un verdadero sicópata. Es secuestrada y llevada a una cabaña del bosque, donde tendrá que aprender a sobrevivir cada hora del día y de la noche con aquel peligroso y maniático individuo durante casi todo un año.

Una vez libre y de vuelta a su casa, descubrirá que toda aquella experiencia le ha dejado una profunda huella, en sus relaciones con los demás y en su forma de ser. Ya nada será igual. Los capítulos narrados en primera persona por Annie, nos van narrando sus charlas con una sicóloga. A través de estas charlas vamos recomponiendo su terrible historia, que frente a lo que ella pensaba no ha terminado del todo.

         Un relato escrito por la escritora canadiense Chevy Stevens, que va haciéndose a medida que avanza con la atención del lector y que cuesta abandonarlo y tomarse un respiro en sus últimas páginas. 

 

Inés y la alegría

Inés y la alegría

         Última novela escrita por Almudena Grandes. Un libro voluminoso de algo más de 700 paginas, como acostumbra a escribir esta autora. Para saber de qué trata, mejor citar las propias palabras de la autora:

“Inés y la alegría cuenta la historia de la invasión del valle de Arán, una operación militar desconocida por la inmensa mayoría de los españoles que tuvo lugar entre el 19 y 27 de octubre de 1944”. Señala además que es una obra de ficción inserta en la crónica de un acontecimiento histórico real, siendo la primera novela de una serie de seis de “Episodios de una guerra interminable” relacionando con el título de los episodios nacionales de Galdós.

             Muy diferentes de las dos anteriores que leí: El corazón helado y Los aires difíciles. Ésta me ha decepcionado y aburrido en algunos momentos, sobre todo en esos capítulos donde se pierde la trama novelesca y se insiste en el aspecto histórico que rodean a Inés y al resto de los personajes que se vieron inmersos en aquella frustrada invasión, lo que hace que pierda agilidad argumental.  No es una novela policíaca por lo que aconsejaría empezar a leerla por el “final”, por esa nota de varias páginas que escribe la autora al concluir y donde se señala, entre otras cosas, lo que hay de real y ficción en la novela y cómo distinguir los capítulos que son de una y otra cosa. De todas formas seguiré atento a las novelas de esta escritora, porque me sigue pareciendo admirable su forma de escribir.

Seda

Seda

      Acabo de leer esta historia, entre novela y cuento, que se saborea en no mucho tiempo. Es original, cada párrafo es un capítulo, lo que hace que alguno sea más de diez líneas. Nos narra las aventuras de Hervé Joncour, que como dice en el primer capítulo: compraba y vendía gusanos de seda. Hace un viaje a Japón para traer huevos de gusanos de seda y se encandila con una joven. Vuelve y no olvida. Los viajes se repiten, aunque a pesar de los muchos kilómetros que recorre los resuelve escuetamente, hasta cuatro veces. El último en circunstancias trágicas. 

    La historia se narra simplemente a base de leves pinceladas, no llega mucho más allá de las líneas, no entra a retratar a los personajes, ni siquiera habla de cómo se fabrica la seda y es el lector en que algunos momentos debe imaginar. Se lee fácil y hace pasar un buen rato.

     "Baldabiou conocía todas esas historias. Sobre todo conocía una leyenda que se oía repetidas veces entre quienes habían estado tan lejos. Decía que en aquellas islas se producía la seda más bella del mundo. Lo hacían desde hacía más de mil años, según ritos y secretos que habían alcanzado una mística exactitud. Lo que Baldabiou pensaba es que no se trataba de una leyenda, sino de la pura y simple verdad. Una vez había tenido entre sus dedos un velo tejido con hilo de seda japonés. Era como tener la nada entre los dedos".

Las ruinas del amor

Las ruinas del amor

       La ruptura de un matrimonio supone siempre una crisis en los miembros de la pareja, que les zarandea hasta en lo más profundo, pero a pesar de intuir eso Ela toma la decisión de separarse de su marido Amnón.  Así comienza esta historia escrita por la autora hebrea, con un nombre de complicada pronunciación, Tsruyá  Shalev.  Traducida del hebreo por Ana María Bejarano, consigue dotar al lenguaje de la protagonista de una capacidad absorbente que va envolviendo y arrastrando en su lectura.

       Ela está totalmente decidida a separarse, prefiere vivir sola que vivir en esa soledad acompañada en la que ella siente que se ha convertido su vida, aunque pronto se dará cuenta de que no es tan sencillo como creía.  Un hijo de seis años les une y eso complicará su decisión en muchos aspectos. La gente de su alrededor no comprenden su decisión y harán lo posible para que rectifique, pero ella lo tiene muy claro…o al menos eso es lo que pensaba, porque pronto se dará cuenta que hasta ideas que tenía muy clara se confunden y su decisión camina hacia delante y hacia atrás contagiada por las circunstancias externas y por la lucha interior que va viviendo.

      Escrita en primera persona, con frases largas cuya extensión se hace necesaria para que no se pierda la lluvia constante de sus pensamientos, podemos atisbar en lo más profundo de Ela, nos solidarizamos con sus dudas y preocupaciones que son universales y al final concluimos que en ninguno de los posibles caminos encontramos las decisivas respuestas para nuestra felicidad.

     “Pues imagínate que te estoy besando, dice, ¿podrás?, mira el poder que llega a tener lo que no se produce, y yo me sorprendo, ¿pero por qué me lo tengo que imaginar si estás aquí a mi lado?, y dice, porque yo así lo quiero, de manera que cierro los ojos, el dedo de él resbala por mis labios, con restos de la dulce bebida, lo mismo que se humedecen con vino los labios del bebé en el momento de la circuncisión, y cuando intento acariciarle la cara él me toma las manos y me las pone en el sofá, despacio, susurra, tenemos muchísimo tiempo, más de lo que crees, me gusta hacerlo todo a mi manera, no siguiendo una receta, ¿lo recuerdas?, sus labios se acercan a los míos, revolotean por encima de ellos para enseguida apartarse dejándome en una dulce tensión, mis manos apresadas en su mano en un gesto de renuncia asombroso, ¿por qué lo estará retrasando tanto?, ya no somos unos niños, con la de veces que habremos besado y que habremos sido besados, pero de pronto parece que así es como debe ser exactamente como en este momento, porque nos hemos precipitado demasiado en la vida dejándonos llevar por el deseo para apagarlo con jadeos demasiado vulgares, así que cuando al fín posa sus labios sobre los míos me parece que nunca antes he sido besada, porque es como si mis labios me hubieran sido arrancados de la cara y ahora fueran un miembro suyo más, no soy yo la que los mueve sino un mecanismo ajeno que no se encuentra bajo mi mando”.

Breve diccionario chino-inglés para enamorados

Breve diccionario chino-inglés para enamorados

       Una original historia la escrita por la autora china Xiaolu Guo. Nos narra la historia de una joven china a la que sus padres envían, durante un año, a estudiar a Londres. Ella es animosa y dispuesta a aprender bien la lengua inglesa, por eso siempre va acompañada de un cuaderno en el que va apuntando las palabras que va aprendiendo y sus dudas.

      La joven Zhuang Xiao Quiao, ante lo confuso de su nombre para los occidentales casi prefiere que le digan Z, nos va narrando en primera persona el encuentro, en ocasiones chocante, con una realidad y unas costumbres muy diferentes a las suyas. Cada capítulo va encabezado por una palabra, con su significado correspondiente y en él desarrolla sus ideas o experiencia en torno a esa palabra.  Está escrito en primera persona de una manera peculiar, supongo que nada sencilla de traducir, y en el tono empleado podemos imaginarnos muy bien a una china hablando que va plasmando en estas páginas una visión ingenua y profunda, que nos hace sonreír y pensar a la vez. Conoce su primer amor y se va a vivir con él y su corazón busca lleno de dudas el camino de la felicidad. En un determinado momento ella se va sola de viaje por Europa y en su cuaderno va plasmando sus originales experiencias, que le ayudan a convertirse en mujer. Un libro que nos ayuda a darnos cuentas desde una visión oriental, que a veces no son tan simple o universales como nos puede parecer.

     “Cuando estaba en la escuela media, mis compañeros siempre se reían de mí. Así que pasaba el tiempo leyendo para no tener que hablar con ellos. Leí Blancanieves y los siete enanitos en chino, y vi mi madre es tan mala como esa reina madrastra. Pero yo no tenía una piel de blanca nieve y era sólo una muchacha campesina. Así que no había príncipe que vendrá a salvarme y ése es mi destino. De adolescente, me moría de ganas de escapar de mi ciudad, la ciudad que mi madre siempre me pegaba y culpaba de todo lo que he hecho mal, el lugar sin mi sueño y mi libertad.

      El día que llegué a Occidente, de pronto me di cuenta que soy china. Mientras uno tiene ojos negros y pelo negros, obsesionado por arroz y no puede tragar ninguna comida occidental, y no sabe pronunciar la diferencia entre erre y ele, y pide a la gente sin decir “por favor”, entonces es un chino típico: un inmigrante inlegal, trata mal a tibetanos y taiwaneses, bueno en comida pero poner glutamato para envenenar gente, come carne del perro y bebe entrañas de las serpientes.

   “Quiero ser ciudadana del mundo”. Hace poco aprendí a decir eso.”

Mamá

Mamá

      Nikki  Eaton es una mujer independiente de treinta y un años que escribe para un periódico. Vive sola y tiene una relación cordial, sin ser demasiado cercana con su madre. Asiste junto a su hermana y la familia de ella, junto con otros originales amigos y parientes, a una comida a las que los invita su madre con motivo del día de la madre. El fallecimiento días después de su madre, hace que Nikki empiece a darse cuenta de que era una mujer muy especial y empieza a conocerla en facetas en las que nunca imaginó en vida.

       Ella se traslada a su antigua casa y la descubre en aquellos objetos y rincones, junto al gato que su madre tenía o haciendo un especial itinerario con la ayuda de sus parientes o los viejos amigos. También retoma algo en lo que su madre era experta: hacer pan.

Joyce Carol Oates es una veterana escritora norteamericana nacida en 1938, con una forma de escribir que anima a seguir leyendo y ayuda a ahondar en los sentimientos íntimos de sus personajes, en este caso desde ese monólogo interior que nos brinda la protagonista.

    “Hacía pan. Lo ensuciaba todo pero hacía pan. Me exasperaba, perdía los estribos y arrojaba a la basura pan duro como una piedra pero hacía pan. Discutía con mi amante casado pero hacía pan. Lamentaba no haber invitado a entrar en mi cocina al detective de pelo erizado, no haberle dejado probar el pan de plátano y nueces de mamá que había resultado ser bastante bueno, pero no le llamé; hacía pan. Pensaba: “No necesitas más emociones en tu vida en estos momentos, necesitas menos”.

Hacía pan.”