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El búcaro de barro

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El blog del inquisidor

El blog del inquisidor

   Un libro diferente a lo que tengo acostumbrado leer de Lorenzo Silva, en el que internet tiene un papel fundamental, ya que gran parte del libro es usando el género literario del chat, que recuerda a aquellas obras de teatro donde sólo había diálogos. La diferencia respecto al teatro es que en estos diálogos es fundamental el uso del ordenador y otra cosa fundamental: los interlocutores están muy distantes en el espacio y no se ven los ojos... 

    Una historiadora escocesa encuentra un blog en internet que se llama Cuaderno del inquisidor. Habiendo investigado sobre el Tribunal del Santo Oficio este blog le llama la atención. En él se hace referencia a un proceso acaecido en el siglo XVII. Ella se pone en contacto con el autor y entre los dos, manteniendo las distancias, se establece una cierta corriente de simpatía.

    Aunque a veces el lenguaje se hace complicado por el uso de términos poco habituales y del ámbito judicial, la historia llega a enganchar.

"Busqué una historia ajena porque no tengo la naturalidad que tú tienes para hablar de mis propias cosas. Un día me dijiste que eso quería decir que me avergonzaba de lo que había sido o había hecho y no te lo negué. Es una de las razones que me mueven a ser reservado con lo que a mí se refiere y a preferir ocuparme de las andanzas de otros. Pero no la única. Quizá tampoco la principal. Podríamos discutir qué sentido tiene contar una historia: mal mirado no es más que gastar o perder el tiempo, limitado, que podamos destinar a vivir."

Arráncame la vida

Arráncame la vida

   Novela escrita por la escritora mejicana Angeles Mastretta y que fue llevada al cine en el año 2008. Con su prosa siempre fluida y envolvente la autora nos cuenta la historia de Catalina quien se casa con el general Andrés Ascencio, quien va ascendiendo en la vida política mexicana y ella va despertando a una vida de pasión y lujo. Ella va descubriendo que teniendo tantas cosas materiales carece de ese soplo necesario de aire fresco que hace posible que la vida valga la pena vivirla. De la mano de Catalina y en forma de monólogo nos va conduciendo por una historia bien urdida que tiene ingredientes de todo tipo.

"Emilito volvió con Georgina Letona, que le perdonaba todas y le había aguantado un noviazgo de ocho años. Era bellísima y lo quería como una boba. No recuerdo a nadie con sus ojos. Tenía las pestañas apretadas y oscuras, unas cejas como dibujadas y en el centro dos bolsas color miel idénticas al pelo que le caía hasta los hombros. Nunca la oí carcajearse: sonreía. Enseñaba los dientes pequeños y parejos bajo los labios abiertos con una espontaneidad que daba envidia.

   Lilia y yo los encontramos una vez caminando por Reforma cogidos de la mano. Cuando estaba con ella, Emilito perdía el gesto de idiota con que lo recuerdo".

La cúpula del mundo

La cúpula del mundo

     En su última novela Jesús Maeso, con esa deleitante prosa a la que nos tiene acostumbrado, nos introduce en la corte del rey Alfonso X el Sabio.

      El rey Alfonso aspira a convertirse en emperador y entre las alianzas que realiza hay una con el rey Haakon de Noruega, por la que éste envía a su hija para casarse con uno de los hermanos del rey. El protagonista de la historia no va a ser el rey sino Beltrán Sina, un médico de almas (sicólogo), que formará parte de la expedición castellana que irá a Noruega a traer a la corte a la princesa Cristina. En este ajetreado viaje de ida y vuelta tardará más de un año, en el que llegará a enamorarse de la princesa. Una hermosa historia de amor imposible, que atraviesa toda la narración, porque en aquellos tiempos la relación entre una noble y un plebeyo podía conducir a éste inexorablemente a la muerte. No fue el caso de Beltrán, aunque si estuvo preso de las terribles mazmorras del rey de Granada.  Las intrigas se suceden no sólo a nivel cortesano, sino a nivel internacional y caudales de oro circulan buscando apoyos políticos.

      Los sustantivos empleados por el autor enjaezados con variedad de adjetivos, son muy capaces de revivirnos el ambiente de la Edad Media y hasta parece escuchar los cascos de los caballos que se nos acercan. Esta historia amorosa, intrigante, aventurera con visos de histórica, no puede por menos de atrapar en su lectura.

La estrategia del agua

La estrategia del agua

    Este es el sexto libro de esa atípica pareja de guardia civiles, Bevilacqua y Chamorro, creados por la imaginación del escritor Lorenzo Silva. Ya han ascendido, desde sus primeras aventuras, el primero a brigada y la segunda a sargento y, esta vez, tendrán que afrontar la investigación del asesinato de Oscar Santacruz con dos tiros en la nuca. Y lo que podría parecer, dados los antecedentes policiales de la víctima, un caso de ajuste de cuentas, resulta no ser tan sencillo. Contarán con la ayuda de un nuevo miembro en su equipo el guardia Juan Arnau y el apoyo inestimable de la juez que lleva el caso.

    Como en las anteriores novelas, narrada en primera persona por Bevilacqua en la que va desbrozando la investigación y esas inquietudes de toda índole que, como hombre cuarentón, le acompañan en su día a día. Una novela que sin duda gustará a los que somos seguidores de esta distraída saga.

    "Y no porque no me gustara su carácter, ni porque a sus treinta y cuatro años Chamorro hubiera dejado de ser una mujer atractiva. De hecho, el tiempo le había sentado bien, y salía ganando frente a la veinteañera insegura que era cuando la conocí. Aunque fuera siempre con la cara lavada y no hiciera nada para combatir las arrugas de expresión. Aunque llevara esa media melena de corte funcional. Viéndola, uno se preguntaba cuándo aprenderían tantas tontainas que las pinturas de guerra, la peluquería y las inyecciones de bótox son un arma mucho menos eficaz, en la escaramuza amorosa, que la serena conformidad consigo misma de una mujer contenta de serlo con todos sus avatares, incluido el paso del tiempo".

Los ojos amarillos de los cocodrilos

Los ojos amarillos de los cocodrilos

     Siempre me han llamado la atención los cocodrilos como personajes literarios, por eso me llamó especialmente el título de este libro de la escritora francesa Katherine Pancol . No tenía idea de qué iba, pero después de leer sobre él me atrajo el leerlo y una feria del libro fue una excusa para comprarlo.

      Empecé a leerlo y en pocas páginas me quedé atrapado por esa historia de personajes grises, cotidianos y en el fondo sufrientes, pero que tremendamente vivos por dentro. Poco a poco la vida logra despertar lo que  logran encontrar la manera de vivir la vida y no simplemente sobrevivir. Más de quinientas páginas en una historia que de aparentemente cotidiana se hace corta. Un libro que deja un buen sabor de boca.

      Cito una frase de Paul-Émile Victor que pone la autora en su página web, porque me ha gustado especialmente: "Vivre, c'est se réveiller la nuit dans l'impatience du jour à venir, c'est s'émerveiller de ce que le miracle quotidien se reproduise pour nous une fois encore, c'est avoir des insomnies de joie." (Vivir es despertarse por la noche con la impaciencia del día que está por llegar, es maravillarse de que el milagro cotidiano se reproduzca para nosotros una vez más, es tener insomnios por la alegría).

Cuentos alígeros (2)

Cuentos alígeros (2)

    Ya hablé de este volumen cuando me anunciaron que uno de mis microrrelatos iba a ser publicado en él, pero ahora ya lo tengo en mis manos. Siempre es grato encontrar las ideas, que salieron de dentro de uno, aterrizadas en forma de letras negras sobre una página blanca de papel y sabiendo que van a llegar a todo aquel que abra este libro y se sumerja en su interior.

     Este libro de la Editorial Hipálage es un libro vivo, el género del microrrelato es ágil y el hecho de que sean trescientos veintisiete personas distintas las que han plasmado algo de sí, hace que los relatos tengan una gran variedad, como un gigantesco fresco creado por pinceladas muy diferentes. Es posible abrirlo por cualquier sitio, el texto con el que nos encontremos,sea de dos lo de treinta líneas siempre tiene su final más o menos redondeado. A mí me ha pasado que me ha enganchado y cuando me ponía a leer y terminaba uno de ellos, tenía que pasar al siguiente a ver si la nueva aventura que me proponía era más apasionante que la acababa de leer.

Aurora Boreal

Aurora Boreal

       El cadáver de un célebre predicador es encontrado asesinado en el impresionante templo de la población de Kiruna. La policía busca indicios inculpatorios en Sanna, la hermana del asesinado, quien se esconde y llama a su antigua amiga la abogada Rebecka Martinsson que es abogada en Estocolmo, a quien cuyo viaje le servirá para reconciliarse con el pasado.

    Libro de título sugestivo de la escritora sueca Asa Larsson. La trama, aunque atractiva, no me ha acabado de enganchar y me ha costado el terminar este libro, que llevaba tiempo queriéndolo leer. Me han atrapado más otros relatos policíacos suecos que he leído últimamente.

El penúltimo sueño

El penúltimo sueño

 

Dos  ancianos, Joan y Soledad, vestidos de boda y abrazados son encontrados muertos en un piso de Barcelona. Lo que más llama la atención es que, aparentemente, no se conocían. Andreu, hijo de Joan, y Aurora, hija de Soledad,  cada uno por su lado empiezan a investigar el pasado de sus padres y van descubriendo que había muchas cosas que desconocían sobre sus vidas, quizás las más fundamentales.

La búsqueda es complicada porque les llevará a una historia ocurrida más de sesenta años antes, en la que no sólo los protagonistas están muertos sino que los demás personajes, recuerdos y paisajes, aparecen sumamente desvaídos, cuando no desaparecidos, por la pátina del tiempo. Estas indagaciones le harán surcar el océano y atravesar unas fronteras personales que nunca imaginaron.

Una bonita historia, bien hilvanada por Angela Becerra, de amores intensos y desencuentros insistentes. A través de toda ella se filtran los sones musicales de un piano, que resuena constantemente, a través de los dedos de tres generaciones de las respectivas familias y un amor que no sólo sigue vivo durante tantos años sino que se prolonga más allá de la vida de sus protagonistas. 

  “Su boca se acercó húmeda de aliento hasta posarse en los párpados cerrados de la mujer de viento. Un beso ingrávido suspendido en un hilo de seda.

            Quería sentirla sin romperla. Temía que aquella pasión se le desbocara como caballo nocturno, pero no pudo evitarlo. Por lo menos no sus dedos, que resbalaron desde el cuello blanquísimo, nacimiento de piel palpitante, hasta rozar el centro del escote, metiéndose entre dos montañas de piel que se erguían respondiendo vivas.

             Aurora, que no podía abrir los ojos, inmovilizada como estaba de placer, sentía aquellos dedos como diminutos pájaros en fuga dentro de su corpiño; teñían de ansias con sus plumas rojas no sólo las zonas tocadas, sino los lugares más impenetrables de su cuerpo. Aún no se habían besado y ya su piel se le caía en suspiros. No podías detenerlo. Sabía que sólo bastaba una palabra, su propia mano o una mirada abierta para impedir que la tocara, pero su voluntad no la escuchaba; había desplegado por fin sus alas y volaba por encima de ella misma…enseñándole el placer del primer vuelo.”

 “-Dejame amarte con los ojos.

            Lo dejó.

            Sus ojos se convirtieron en sus manos. Nunca lo había hecho así. Empezó a desvestirla con aquel verde húmedo que concentraba todas sus ansias: primero la tomó desde el alma. Palmo a palmo, botón a botón, fue desatando el vestido de su espíritu hasta tocar con sus ojos aquella piel escondida y poseerla. Después, su mirada se hundió en su pensamiento. Entrando y saliendo.. entrando y saliendo, despacio, sin prisas. Sintiéndola sin tiempo. Nada lo esperaba y lo esperaba todo. Sus ojos rebuscaron entre los pliegues femeninos de sus miedos y pudores, hasta encontrar la llave y liberarla… Ahora la sentía rotundamente desnuda en su vestido negro. Libre, bella, plena… Una aurora boreal encendida. Sólo con sus ojos. Sí, podía amarla sólo con sus ojos.

         Aurora sentía su cuerpo en llamas. Su mirada quemaba, humedecía, esclavizaba, hundía, elevaba…elevaba... La hacía sentir viva.”

Lo que le falta al tiempo

Lo que le falta al tiempo

     El otro día en un paseo por la Biblioteca pública el nombre de Angela Becerra me atrajo en este libro desde una de las estanterías y cinco minutos después salía con él entre mis manos, pensando en disfrutar con la escritura de esta autora colombiana. Y no me ha decepcionado su lectura que he hecho en este largo fin de semana.

      La novela está ambientada en París, donde en una casa del Barrio Latino, vive Manzarine una joven huérfana. Sus únicas compañías son una gata y el cadáver incorrupto de una joven, la Santa, que tiene guardado en un armario. Un secreto del que desconoce su historia, pero tras el que anda una sociedad secreta. La afición a la pintura de Manzarine, le hace que solicite recibir clases a Cádiz un afamado y maduro pintor de renombre internacional. Pronto una extraña corriente, donde se entremezclan la pasión profesional y la erótica, se crea entre ellos y una imparable necesidad del otro los suma en una continua crisis vital.

       Una historia, que atrapa desde el principio, con sabores de Paris, con retazos de misterio y empapada de pasión, presidido todo ello por la quietud de la Santa y el misterio que encierra.

       "Volvía sobre su pasado. Iba recorriendo un escenario vivido, tratando de pescar sueños en el lago de su memoria que le sirvieran para su presente. Algún deseo olvidado en el recodo de una esquina, algo que se hubiera quedado en aquellas calles, tan vividas por él y su mujer y les resucitara...a ambos. Tenía ganas de volver a desear a Sara como al comienzo de su relación, de sincronizas sus anhelos con su tiempo, de que deseo y edad convergieran, de aceptar lo inevitable: el inicio de su decadencia. Pero el recuerdo recurrente de su alumna no lo dejaba."

Una dama en juego

Una dama en juego

          En 1913 una joven española, huérfana, se traslada al ducado de Brunstriech a un palacio en el corazón del imperio austro húngaro, junto a unos familiares que allí viven. La que se suponía una estancia apacible empieza a complicarse con una serie de acontecimientos y crímenes en la que aparecerá involucrada una peligrosa secta. Trama de espionaje en el corazón de una Europa turbulenta previa al inicio de la Primera Guerra Mundial y en que, a la vez, la protagonista se verá envuelta en la tensión seductora a la que le someten dos hermanos.

     Bien documentado y con variados personajes, a pesar de los cuales esta novela no me ha terminado de enganchar. Para que me guste una novela sus personajes deben seducirme, para bien o para mal, y estos no lo han hecho. No he acabado de convencerme y en algunos momentos me llegaron a parecer más como actuantes de una obra de teatro que como personajes novelescos.

De los amores negados

De los amores negados

             Un libro que me atrapó desde el principio con la dulzura de su prosa. Es el primero que leo de la escritura colombiana Ángela Becerra y, desde luego, me ha animado a conocer alguna cosa más de su producción literaria. Es una historia donde amor y desamor se mezclan en partes iguales. El matrimonio entre Fiamma y Martín, empieza a hacer aguas y, sin saber cómo, estando tan cerca son conscientes de que no pueden estar más lejos. Fiamma sicóloga, a punto de entrar en la cuarentena, y que dedica sus horas a solucionar la vida de sus pacientes, no logra solucionar la suya propia. Martín subdirector de un periódico no logra mantener en su casa el prestigio del que goza en su trabajo. Ambos prietos y necesitados de ese amor que no encuentran, lo derraman en Estrella y David, que les hacen descubrir, en la madurez de sus vidas lo que es el renacer de una pasión que ellos creyeron sucumbida para siempre.

            Su forma de escribir es viva y envolvente y la capacidad que tiene de combinar adjetivos es única. El tono amable de la obra, convive con otro hondo y mágico. Es uno de esos libros que no me importaría leer otra vez, no ya tanto por el argumento, sino porque su lectura hace que el espíritu se acune dulcemente entre sus líneas. Mi descripción  se queda corta y prefiero citar un par de párrafos para que sepáis de lo que os hablo:

 A la mañana siguiente, los dos arrastraban una ausencia fantasmagórica. Parecían deslizarse transparente por la casa, queriendo hablar sin voz, tratando de sincerarse aunque sólo fuera por señas. Ninguno de los dos aceptaba la responsabilidad de que su relación se estuviera yendo a pique. Ambos esperaban que el destino decidiera por ellos favorablemente a sus deseos; que incluso fuera él, sin presiones, quien hiciera la mejor elección para no caer en la equivocación propia. Nunca como ahora habían sentido en sus carnes la inconsciente facilidad con que se habían dado el sí aquel día lejano en la basílica de la Dolorosa. Aquel nudo prieto, que había atado sus vidas, parecía de hierro fundido. ¿Por qué un no costaba tanto de decir? ¿Qué era lo que arrastraba la negación que no poseía una afirmación? ¿Por qué era tan ligero y fácil, tan sonriente y abierto, decir sí? ¿Por qué para llegar a un no se debían atravesar tantos obstáculos?¿Por qué dolía tanto escucharlo o decirlo?

Los dos desayunaban preguntas sin respuestas...” 

“Iba yéndose sin querer hacia las murallas, empujando sus ganas desganadas. Volvía a vestir de blanco y cara lavada inmaculada. Parecía una virgen abandonada en su noche de bodas. Subía cada escalón como si escalase el Everest sin equipo apropiado. Al coronar la rampa de piedra, un atardecer rayado le esperaba inconcluso. Parecía como si el pintor que lo estuviera pintando se hubiese cansado, abandonado la obra con la mitad de lienzo por hacer. En sus mejores días, Fiamma habría corrido a buscar su cámara para fotografiar aquella maravilla, pero el momento le impedía visualizar colores. Sufría de una acromatía interna de alegría. Estaba ciega al color de la vida, porque su alma se negaba a verlo.”

Y, por cierto, hay una edición de bolsillo por sólo 5 euros.

Invisible

Invisible

       Un joven poeta, Adam Walker, estudiante en 1967 en la universidad de Columbia, conoce a una pareja francesa muy seductora: Rudolf Born y Margot. A partir de ese encuentro, sus vidas se entrecruzan en variadas oscilaciones  unas placenteras y otras sumamente peligrosas, tanto en aquel lugar como en el lejano Paris, previo al mayo del 68.

            No es de las novelas que más me han gustado de Paul Auster. Sus personajes no se me han hecho atractivos, los encontré demasiado planos, y pululan por estas páginas envueltos en vidas grises, amores prohibidos o intuidas mentiras. La metaliteratura se entremezcla entre sus letras y aprovecha el autor para experimentar con cambios de narrador. 

              Aunque el libro me resulta distraído, al terminar de leerlo, sé que olvidaré pronto esta historia, no puedo dejar de preguntarme: ¿y qué?

El buen alcalde

El buen alcalde

      Tibo Krovic es el alcalde de la ciudad báltica, imaginaria, de Dot, un hombre afable, que se preocupa de los problemas de sus conciudadanos y está secretamente enamorado de Agathe Stopak,  su secretaria, una mujer casada de aspecto más que agradable. Lo que no sabe Tibo es la soledad que oculta en su interior Agathe. Las jornadas cotidianas en el ayuntamiento transcurren sosegadamente en ese mutuo trabajo en que los dos ocultan sus soledades y deseos. Hasta que un día en que el almuerzo de Agathe cae a una fuente y Tibo decide invitarla a almorzar...

        Un libro sumamente delicioso, escrito con un estilo vivo y cercano que recrean de maravilla el ambiente, entre onírico y encantador de la ciudad de Dot. En cuanto se entra en sus páginas uno no puede resistirse a la magia de lo narrado y a sentirse cautivado por estos personajes tan únicos y, a la vez, tan universales. La narradora no puede ser más original: santa Walpurnia, la virgen mártir barbuda, patrona de Dot que, como perspicaz observadora, nos va contando esta historia de magia y soledades. Quitando a los dos protagonistas, los demás personajes aparecen oportunamente, a modo de pinceladas, a veces revestidos de fantasía, completando la coreografía que nos presenta. Es imposible no sentir simpatía por Tibo, que en algún momento se duele de que todo el mundo lo considere como el "buen" alcalde y que con su proverbial prudencia logra exasperar a Agathe.

           "Me observa y ve a una ancianita enjuta. Una viejecilla. Y piensa: ¿qué sabrá esta viejecilla de camas que chirrían? Pues esta pobre vieja -se llevó la fotografía al corazón y la aferró con fuerza- sabe mucho de camas que chirrían, y más aún de amor. Está el amor y están las camas. El amor es bueno y las camas, son, son, son... ¡las camas son fantásticas! pero cuando se conjugan el amor y las camas -dio una palmadita a Agathe- es lo mejor. Eso ocurre cuando el bueno de Dios se escupe en los dedos y frota con ellos el fragmento de las ventanas que los ángeles han olvidado limpiar al tiempo que dice: "Mira aquí. Mira lo que te espera. ¡Esto es lo que voy a hacer por ti!"":

            "Todo lo que él fue capaz de darle a ella lo absorbió como una esponja que se ha dejado secar en la repisa del cuarto del baño durante todo un verano y que, cuando se sumerge de nuevo en el agua, lo empapa todo, se ablanda, se hincha y se embebe de hasta la última gota, para luego devolverlo todo, voluntariosa."

             Es la primera novela del escritor escocés Andrew Nicoll, publicada

en primicia por el Círculo de Lectores y que estará en las librería

a partir del diez de marzo.

El aventurero de Dios

El aventurero de Dios

            Voluminoso libro éste, sobre la vida de San Francisco Javier en el que  Pedro Miguel Lamet nos relata en forma de novela histórica y a través de los ojos de un imaginado judío converso, que le acompaña en sus viajes, la vida de este santo andariego, compañero de su congregación jesuita. Impresiona la fortaleza de este navarro que en su afán misionero, hay que tener en cuenta la precariedad de los medios de transporte del siglo XVI, partiendo de Lisboa llegó navegando hasta tierras de la India y Japón. Murió cuando estaba preparando su viaje a China y aún no había cumplido los cincuenta..

            Me ha parecido apasionante la historia y bien documentada, aunque quizás me ha costado encontrar la agilidad narrativa de otras obras de Lamet, probablemente porque en algunos momentos hay tal maremagnum de personajes, que se hace difícil el reconocerlos. Más interesante resulta la última parte con sus peripecias en Japón, tan diferente de Occidente y tan desconocido en aquella época por estos lares. Uno de cada tres días de su vida misionera estuvo embarcado.  Es difícil no dejar de admirarse por la vida de aquel hombre y aquellos duros viajes que realizó para extender el cristianismo.

Un asesinato piadoso

Un asesinato piadoso

            Un hombre aparece asesinado en el cobertizo de su jardín. El suegro confiesa ser el asesino, para liberar a su hija del maltrato al que la sometía su marido. Se encargará de la investigación la juez Mariana de Marco, es la cuarta entrega de éste personaje. El narrador acompaña a la juez, una mujer cuarentona, divorciada y con un punto de atracción por los hombres que tienen un punto canalla. Seguimos su vida en una reconocible ciudad del norte de España y participamos de sus dudas sobre el punto de la vida en el que se encuentra y sobre un caso que aparentemente es muy sencillo, pero que su tenacidad le revelará que es mucho más intrincado y complejo de lo que parecía en un principio.

           

Primer libro que leo de este autor y aunque su lectura no me ha apasionado, me ha parecido distraído y agradable para pasar el rato. En algunos momentos la intriga engancha y empuja a no parar de leerlo.

Al pie de la escalera

Al pie de la escalera

     Tassie es una chica de familia campesina que se traslada a una ciudad para estudiar en la Universidad. Allí encuentra un trabajo como canguro de una niña negra que acaban de adoptar unos padres blancos. La historia no es la que parece y a medida que avanzan las páginas nos damos cuenta de que la historia radica en el interior de Tassie y en esa visión tan sorprendente como deliciosa que va dando a ese mundo que la envuelve. Los personajes aparecen como deshilachados, si es que un personaje puede considerarse formado por hilos, pasan por su vida como los acontecimientos, desapareciendo, pero volviendo una y otra vez como esos impulsos del subconsciente que no podemos controlar.

  Es imposible no dejarse seducir por el personaje de Tassie, esta veinteañera, creada por la escritora norteamericana Lorrie Moore y que en un monólogo tan variado como sorprendente nos va narrando esta novela. El color de su mirada destella más que el espectro de colores del arco iris  y nos permite ver más allá de esas cosas habituales que, un espectador normal, captaría. Impresionan esas descripciones tan pormenorizadas y vivas de la naturaleza que si cerramos los ojos nos pemiten escuchar el vaivén de las ramas al ser agitadas por el viento o el trino de los pájaros. Una de esas novelas que nos permite reconciliarnos con la literatura.

     "Tenía la sensación de que en casa todos, y me incluía a mi misma, éramos como personajes de un cuento tenebroso y espeluznante, cada uno de un cuento distinto. Todos éramos personajes grotescos, pero pertenecíamos a narrativas distintas, y por eso nuestras interacciones eran extrañas y sin sentido, como ocurría con los personajes de una obra de Tennessee Williams, con sus respectivas intervenciones locas y anodinas, y a la vez sobrecogedoras. Sólo Mary-Emma parecía immune, normal, como si no fuera parte de la obra, pese a que lo era, y a que sin duda tenía sus soliloquios, y los tendría más adelante en la vida. ¿Cómo no?".

Más cuentos para sonreír

Más cuentos para sonreír

             Si hiciéramos una metáfora gastronómica, una novela equivaldría a un copioso almuerzo y unos cuentos a los aperitivos, a esto “saben” los más de trescientos cuentos que nos trae esta antología. A unos aperitivos que, al tener autores tan diferentes, compensan las diferentes calidades que pudieran tener con la gran variedad que presentan. Hay algunos que son francamente buenos y que, con esa brevedad que caracteriza al cuento, nos anima a releerlos. En otros descubrimos más buena voluntad que un verdadero interés literario. Pero eso sí, es un libro que continuamente nos está sorprendiendo y cuando terminamos de saborear cada uno y vemos el siguiente a continuación, pensamos que todavía tenemos algo de apetito y esa impaciencia golosa que también se da en la literatura nos invita  a hincarle el diente al que viene detrás y a no esperar al día siguiente.

 

            El cuento, el relato, ese que parece ser el hermano pequeño de la novela, es un género vivo, que requiere una espontánea agilidad para darle formas atractivas y no dejar que el interés decaiga, ni un solo instante, en tan pocas palabras. Sin duda, para los que leen poco, es un empujón, un aperitivo, para introducirse en ese proceloso y sugerente mundo de la literatura, por lo que siempre han de ser bienvenidas las antologías como, la que en este caso, nos ocupa.

Las hijas del frío

Las hijas del frío

      He tenido la suerte de que tras las ganas que me quedaron de seguir leyendo después de la segunda novela de Camilla Läckberg, ha llegado a mis manos la tercera de sus novelas, la última, publicada en España hace sólo unos meses. Una vez más aparece la ciudad de Fällbacka, donde se desarrolla la vida de sus protagonistas, Patrik y Enrica a los que vamos conociéndolos más cada vez. Su vida ha ido transcurriendo y Enrica que ha tenido una niña, está todavía sometida a una despresión postparto. Una niña de siete años, hija de una amiga de Enrica es encontrada ahogada, pero lo que parece un accidente se descubre que es un asesinato y, una vez más, Parik será el encargado de dirigir la investigación policial.

     La autora va urdiendo la trama con creciente habilidad y es especialista en dosificar el misterio, porque hay veces que una llamada de teléfono, una pista, revela algo...pero, en ese momento, un hábil cambio de escena hace que esa explicación se retrase ante la impaciencia del lector. A lo largo de todo el libro, va desarrollando una antigua historia, no menos interesante, que no se revelará hasta el final su relación con la historia principal.

      No me extrañaría que siguieran nuevas historias, de hecho alguno de los temas, los deja como presentados y sugiriendo que seguirá profundizando en ellos. Decididamente, ¡me ha atrapado!

Los gritos del pasado

Los gritos del pasado

             Tras leer “La princesa de hielo”, me quedé con ganas de seguir leyendo la segunda novela de la escritora sueca Camilla Läckberg y no me ha decepcionado su lectura. El lugar donde se ambienta la novela es el mismo, la ciudad costera sueca de Fjällbacka y los personajes empiezan a hacérsenos viejos conocidos, especialmente sus protagonistas Enrica y Patrick.

 

            De aquel romance que surgió entre ellos en la primera novela, es ahora fruto el avanzado embarazo de Enrica que viene a coincidir con el asesinato de una joven en la ciudad, cuyo cadáver aparece junto a los cadáveres de dos jóvenes desaparecidas hace veinticuatro años. Esta investigación estará dirigida por Patrick. Viejos recuerdos se irán removiendo y algunos fantasmas del pasado harán su aparición.

 

            La intriga perfectamente urdida, va atrapando desde el principio y las claves de todo el misterio se iran desvelando en los momentos oportunos. Lo que ya estoy deseando es hacerme con  la tercera novela de la serie que ya ha sido publicada.

Las alas de mi padre

Las alas de mi padre

       Si hace unos días me quedé atrapado por la prosa de Milena Agus, en cuanto he tenido una oportunidad he leido este libro para reiterarme en sus letras.

       De nuevo la autora nos traslada a su tierra, Cerdeña, donde vive y escribe. La protagonista "Madame" tiene un terreno a orillas del mar que se resiste a vender a los especuladores, con lo que crea el enfado de las familias vecinas que ven en ello un a dificultad para que ellos puedan hacer negocio. Es una mujer original, desenfadada, solitaria, pero rodeada de amantes y en búsqueda de un amor que continuamente le da de lado.

       Lo que más me ha gustado es el tono de la narración, escrita por la una vecina adolescente de la protagonista. Sin duda, eso supone una dificultad a la hora de escribir, ya que la narración debe hacerse con las palabras de la adolescente. Dificultad bastante bien salvada y que hace agradable y cercana la narración. El título del libro se repite varias veces, incluso en los títulos de varios de sus capítulos y hace referencia a la desaparición, un día, del padre de la adolescente y que, desde entonces, tanto echa de menos, pero un día se le apareció:

        "Noté un soplido, como si alguien jugara a echarme viento. No lo veía, pero ésa era una broma típica de mi padre. El viento agitó las sábanas, las levantó hasta el techo y se formaron dos alas grandes, una con la sábana bajera, otra con la encimera, y se distinguían porque la encimera tiene pasamanería y la otra no. Me quedé únicamente con las mantas y mi padre no paraba de soplar, el muy juguetón, y en vez de morirme de miedo, me divertí como loca. Entonces comprendí que mi padre había muerto y no volvía a casa porque no podía, no porque no quisiera.  Esta idea la tuve desde siempre, desde el día en que se fue, que mi padre no es de esos que abandona así a los suyos. Sobre todo a mí, la primogénita, su preferida. Y lo cierto es que volvió, a su manera, volvió a mi lado".